La AEMET confirma la llegada de una nueva ola de calor a partir del martes con máximas de hasta 44 grados
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso especial por una nueva ola de calor que se iniciará el martes 21 de julio y se extenderá, al menos, hasta el jueves 23. El episodio afectará con especial intensidad al tercio sureste de la península, al valle del Guadalquivir, al valle del Ebro, a las depresiones del nordeste, a los valles pirenaicos y al interior de Mallorca, donde se esperan temperaturas cercanas a los 42 °C de forma generalizada y picos que podrían superar los 44 °C o incluso los 45 °C en zonas puntuales.
Pronóstico y causas del episodio
La AEMET sitúa la probabilidad de que se confirme la ola de calor en un 70 % y explica que el fenómeno será provocado por el reforzamiento de un patrón de bloqueo atmosférico, favorecido por la formación de una DANA al oeste de la península. Esta situación permitirá la entrada de una masa de aire muy cálido, seco y cargado de polvo procedente del norte de África, que se combinará con la intensa insolación típica de finales de julio, originando un progresivo ascenso de las temperaturas.
El organismo advierte que el calor será especialmente intenso durante las horas centrales del día, lo que supone un riesgo importante para quienes realicen actividades al aire libre y para los colectivos más vulnerables, como personas mayores o pacientes con patologías cardiovasculares. Además, las noches permanecerán muy cálidas y el riesgo de incendios forestales volverá a situarse en niveles extremos.
Aunque la ola de calor se declarará oficialmente el martes, el aumento térmico será progresivo desde este fin de semana. El sábado ya se esperan máximas superiores a los 40 °C en el interior de Andalucía, sobre todo en valles y depresiones fluviales. El domingo los mayores incrementos se registrarán en el tercio norte y la mitad oriental de la península, con posibilidades de alcanzar los 40 °C en algunos puntos del sureste y, de forma más aislada, en el interior de Mallorca.
El lunes la subida continuará, con previsiones de entre 38 °C y 40 °C en el valle del Ebro, en las depresiones del nordeste y en el este de Castilla‑La Mancha. En el valle del Guadalquivir, la cuenca del Genil y el interior de Mallorca se estiman temperaturas entre 39 °C y 41 °C, mientras que en el interior del sureste peninsular podrían registrarse valores entre 40 °C y 42 °C. Por el momento, la AEMET indica que este día no forma parte del episodio oficial, aunque no descarta incorporarlo en futuras actualizaciones.
El martes será el primer día oficial de la ola de calor. Las máximas previstas oscilarán entre 39 °C y 41 °C en el valle del Ebro, en las depresiones del nordeste, en el este de Castilla‑La Mancha, en el curso alto y medio del Guadalquivir y en el interior de Mallorca. En la cuenca del Genil se esperan entre 40 °C y 42 °C, mientras que en el interior del tercio sureste se proyectan valores entre 41 °C y 43 °C, con picos locales que podrían superar los 44 °C.
Para el miércoles se anticipan nuevos incrementos, manteniéndose el tercio sureste como la zona más castigada por el calor. Las máximas volverán a situarse entre 41 °C y 43 °C en amplias áreas del interior, mientras que en el valle del Guadalquivir, la cuenca del Genil y el valle del Ebro se repetirán registros cercanos o superiores a los 40 °C.
Según la previsión de la AEMET, el jueves será el día más extremo del episodio. En el tercio sureste peninsular se esperan temperaturas entre 42 °C y 44 °C, con posibilidades de superar los 45 °C en algunos puntos. En el valle del Guadalquivir y la cuenca del Genil se proyectan entre 41 °C y 43 °C, y el valle del Ebro y las depresiones del nordeste rondarán los 40 °C‑42 °C. Ante esta situación, la agencia recomienda extremar las precauciones durante las horas centrales del día.
A partir del viernes podría iniciarse un descenso generalizado de las temperaturas, aunque la AEMET advierte que persiste una elevada incertidumbre sobre la evolución de la situación y no descarta que la ola de calor se prolongue más allá del jueves.
Antes de la llegada de la ola de calor, la previsión para el domingo indica una jornada mayormente estable, aunque con probables tormentas y chubascos localmente intensos en el interior del sureste peninsular. La AEMET señala que estos fenómenos podrían ir acompañados de granizo y ráfagas de viento muy fuertes, especialmente en el interior de Murcia, el sur de la Comunidad Valenciana, el sureste de Castilla‑La Mancha y el norte de Cataluña.
Además, persistirá la calima en gran parte del sureste peninsular y las Baleares, con posibilidad de lluvias de barro en algunas áreas. Las temperaturas seguirán siendo muy elevadas, con máximas superiores a los 35 °C en amplias zonas de la península y Baleares, y valores próximos o superiores a los 40 °C en puntos de Andalucía y del sureste peninsular. Las noches también permanecerán tropicales en numerosas zonas del Mediterráneo y del valle del Guadalquivir, donde los termómetros no bajarán de los 25 °C.
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