Castilla-La Mancha se consolida como líder agrícola, ya produce el 20% de la semilla certificada de España
La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, visitó hoy las instalaciones de Viveros y Semilleros de La Mancha (VYSMAN) en Cinco Casas, Ciudad Real. Durante el encuentro, Benítez calificó al sector de la semilla como “estratégico” para la agricultura regional, subrayando que la semilla constituye el punto de partida esencial de cualquier producción y un factor determinante en la calidad y competitividad de los cultivos.

En la visita estuvo acompañada por la delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Ciudad Real, Amparo Bermúdez; la alcaldesa de Cinco Casas, Almudena Moya; el consejero delegado de VYSMAN, Antonio Rodríguez Palmero; y el gerente de la empresa, Miguel Ángel Pineño. La comitiva recorrió las áreas de producción y los campos de ensayo, donde VYSMAN se ha consolidado como una de las empresas líderes a nivel nacional en la certificación de semillas, con especial presencia en cereales y leguminosas.
Datos clave del sector de semillas en Castilla‑La Mancha
Según las cifras oficiales de la campaña 2024/2025, Castilla‑La Mancha dispone de casi 44 000 hectáreas dedicadas a la producción de semillas certificadas, lo que representa el 20,6 % del total nacional. Estas superficies se destinan prioritariamente al cultivo de cereales, destacándose la producción de cebada y trigo.
En la misma campaña, la comunidad autónoma comercializó aproximadamente 98,5 millones de kilogramos de semilla certificada, equivalentes al 18,6 % del volumen total de España. Benítez señaló que estos resultados confirman la existencia de una industria de semillas plenamente consolidada y de gran relevancia estratégica a nivel nacional.
El impulso al liderazgo del sector se sustenta en la inversión en investigación e innovación tecnológica. VYSMAN destina 20 hectáreas de sus instalaciones a campos de ensayo donde se realizan pruebas de nuevas variedades de cereales, leguminosas y hortícolas, incorporando los últimos avances en genética vegetal.
El uso de semillas certificadas ha experimentado un notable crecimiento en la última década, pasando de un 18 % a un 47 % en la región. Benítez concluyó que estas semillas garantizan calidad, pureza y trazabilidad, convirtiéndose en el primer eslabón que asegura el éxito de toda la producción agrícola.
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