Mónica García tilda de "desmesurado" el confinamiento planteado por Feijóo en Ceuta y advierte de que "podría ser contraproducente"
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha señalado que el confinamiento de migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta «no solo no parece estar justificado, sino que podría resultar contraproducente». Además, ha calificado la medida como «injustificada y totalmente desmesurada» si la única razón alegada son los riesgos de salud pública.
Estas declaraciones responden a las palabras del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien en una entrevista con Europa Press solicitó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretar el confinamiento en Ceuta por «riesgo sanitario» tras la detección de enfermedades infectocontagiosas como sarna y tuberculosis, supuestamente provocadas por la llegada masiva de «más de 70 000 migrantes irregulares» a finales de julio.
Valoración sanitaria y marco legal
García recordó la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública, que exige la existencia de indicios racionales para decretar un confinamiento. «Con los datos que manejamos hoy, esos indicios no existen», afirmó en su publicación del domingo en la red social X.
«Los confinamientos como medida de salud pública deben estar vinculados al mecanismo de transmisión de la enfermedad que se pretende controlar», explicó la ministra, añadiendo que, en este caso, «podría resultar mucho más dañino que beneficioso en términos de salud pública».
Asimismo, recordó que las competencias en materia de salud pública en Ceuta corresponden al Gobierno de la Ciudad de Ceuta, por lo que, según García, «cuando Feijóo habla de una emergencia sanitaria, lo primero que debería hacer es consultar al gobierno local sobre las acciones que está llevando a cabo».
Enfermedades detectadas y su contexto
- Tuberculosis: tres casos confirmados. Uno ya estaba bajo tratamiento y no era contagioso; otro se trató de una tuberculosis cerebral, también no transmisible; y el tercero era una persona residente en Ceuta desde antes, que ya estaba en proceso diagnóstico y ha iniciado tratamiento. Desde el cierre de fronteras en 2020, Ceuta ha registrado unos 90 casos de tuberculosis, mientras que en toda España se contabilizan aproximadamente 20 000.
- Varicela: tres casos sospechosos. Uno estaba relacionado con la Operación Paso del Estrecho y fue descartado; los otros dos siguen pendientes de confirmación diagnóstica y no guardan vínculo con la población migrante ni entre sí. La ministra puntualizó que la varicela no es endémica en el país y aparecen casos esporádicos.
- Sarna (escabiosis): según un estudio publicado en 2025 en Eurosurveillance, la escabiosis en España era más frecuente de lo que se pensaba, sobre todo en zonas con programas de detección claros, como el País Vasco. Entre 2021 y 2023 se notificaron 1 529 brotes, con un total de 11 301 casos a nivel nacional. El control de estos casos corresponde al gobierno de la Ciudad de Ceuta.
- Gastroenteritis: la cifra de 450 casos citada por Feijóo se refiere a un agrupamiento de brotes investigados por el servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta. De esos, 55 casos sospechosos de infección por E. coli enteroinvasiva fueron controlados rápidamente, vinculándose principalmente al consumo de agua no apta para el consumo humano dentro de Ceuta.
García subrayó que estas enfermedades forman parte del entorno habitual y que los sistemas de vigilancia están siempre activos, especialmente en situaciones como la actual. Cuando se confirma un diagnóstico, los pacientes son aislados y se realiza el estudio de contactos conforme a los protocolos vigentes en todas las comunidades autónomas.
Prioridades y medidas sanitarias
La ministra insistió en que lo prioritario es «alojar a las personas y garantizarles condiciones básicas de higiene y saneamiento, con acceso a agua potable, medidas de higiene y alimentación adecuada», lo que, a su juicio, permitiría controlar la gran mayoría de los factores de riesgo de brotes.
También aclaró que la población migrante y la residente de Ceuta no comparten los mismos espacios ni los mismos procesos de asistencia sanitaria, y que los breves contactos en la vía pública «no representan un riesgo de salud pública». Los protocolos para profesionales sanitarios ante posibles enfermedades infectocontagiosas no son nuevos ni exclusivos de esta crisis.
Según la evaluación rápida de riesgo elaborada por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, el riesgo de transmisión de enfermedades entre la población migrante se considera moderado, debido al hacinamiento y a la limitada disponibilidad de medidas higiénicas y dietéticas. El riesgo de enfermedades no transmisibles en el momento de la llegada es también moderado, principalmente por lesiones sufridas durante el trayecto, y disminuye posteriormente. En conjunto, el riesgo de incremento de enfermedades tanto transmisibles como no transmisibles para la población residente en Ceuta se considera bajo.
Coordinación institucional y solicitud al PP
García informó que el Ministerio de Sanidad está trabajando estrechamente con el equipo de salud pública de la Ciudad de Ceuta, tanto en vigilancia como en la puesta en marcha de los programas de vacunación, en línea con el protocolo de vacunación de población migrante y refugiada aprobado en junio de 2026 por la Comisión de Salud Pública.
En este contexto, anunció que el lunes se celebrará una reunión de dicha comisión, en continuidad con la ponencia de vacunas de la semana anterior, para facilitar la donación de vacunas a Ceuta mientras el gobierno local solicita más dosis en el ejercicio de sus competencias.
Para cerrar, la ministra pidió al líder del Partido Popular que, si realmente desea ayudar, solicite al Gobierno de la Ciudad de Ceuta la cesión inmediata de todos los espacios disponibles para alojar de manera digna y sanitaria a estas personas, y que deje de generar miedo con medidas que, según ella, no se aplicarían si la población no fuera migrante procedente de África.
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