Marlaska se escuda en que no conocía el informe judicial de Ceuta cuando él podría haber pedido uno de oficio

El ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, intentó justificar la falta de conocimiento sobre el informe policial que analizó la entra masiva de inmigrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio, alegando que el documento estaba vinculado a actuaciones judiciales y, por tanto, no podía incorporarse a su despacho. Sin embargo, esa defensa se vio socavada cuando, tras una serie de intercambios entre el ministro y el director general de la Policía, Francisco Pardo, el propio informe salió a la luz.

En la madrugada del miércoles, Grande‑Marlaska solicitó a Pardo que le informara sobre el supuesto informe policial que, según había circulado en los medios, apuntaba a la participación de las fuerzas de seguridad marroquíes en la entra masiva. El ministro había sido informado por El Independiente y, posteriormente, por el propio Ministerio del Interior, de que el documento había sido elaborado en el marco de una investigación judicial, lo que impedía su acceso directo.

La respuesta del director general fue, en un principio, que no existía ningún informe policial que atribuyera responsabilidad a las fuerzas marroquíes. Esa versión se mantuvo en la comunicación oficial del Ministerio del Interior, que argumentó doblemente: por un lado, que el ministro desconocía el informe y, por otro, que el propio cuerpo policial negaba la existencia del documento con las conclusiones atribuidas por algunos medios.

Horas después, sin embargo, el informe apareció públicamente. Elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CNIF) de la Policía Nacional, el documento de 55 páginas analiza exhaustivamente la entra masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio y contiene referencias explícitas a la actuación de las fuerzas de seguridad de Marruecos.

El informe policial y sus conclusiones

El análisis del CNIF no considera los hechos como un episodio aislado o espontáneo. En sus conclusiones, los investigadores describen la entra masiva como un «PROCESO» compuesto por tres fases: una previa, una durante los acontecimientos y una posterior. El informe subraya que «no se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo».

Puntos Clave
  • El ministro Grande‑Marlaska afirmó no conocer el informe policial porque estaba vinculado a una investigación judicial y no podía incorporarlo a su despacho
  • El director general de la Policía, Francisco Pardo, inicialmente negó la existencia del informe, pero horas después este se hizo público
  • El informe del CNIF, de 55 páginas, analiza la entra masiva de inmigrantes en Ceuta del 30‑31 de julio y contiene referencias explícitas a la actuación de las fuerzas de seguridad de Marr

Entre los elementos que sustentan esta visión, el documento recoge alertas previas emitidas por los propios servicios policiales. Destaca, por ejemplo, una alerta del 29 de julio enviada desde el CNIF al Centro de Coordinación de Puestos Fronterizos de Ceuta y Melilla, advirtiendo del riesgo potencial de entradas irregulares al día siguiente. El informe también incluye otras alertas emitidas durante la propia crisis.

Uno de los apartados más delicados del informe se refiere al cruce de la zona del Espigón de El Tarajal, donde los investigadores señalan que una parte de la masa de personas fue guiada por las fuerzas de seguridad marroquíes. Según el documento, en algunos casos los guardias «participaron guiando el cruce a través del agua» y orientando a los inmigrantes hacia la playa.

El informe identifica dos tipos de «sujetos activos» en la operativa de la entra masiva:

  • Fuerzas de Seguridad de Marruecos – Uniformes: se documentan imágenes en las que miembros uniformados dan indicaciones a los migrantes para superar obstáculos y coordinan el acceso de vehículos de gran tonelaje cargados de inmigrantes.
  • Otros actores no identificados: el documento reconoce que, al momento de su elaboración, no se había podido determinar quiénes integraban el nivel superior de responsabilidad del proceso.

Aunque el informe no individualiza a un autor intelectual concreto, concluye que los hechos no responden a un acontecimiento espontáneo o incidental, sino a una acción que requería planificación y coordinación.

La aparición del documento modifica los términos de la defensa del Ministerio del Interior. La justificación de que el informe estaba judicializado puede explicar la falta de acceso directo del ministro, pero no aclara la contradicción surgida cuando Grande‑Marlaska solicitó explicaciones a Pardo y recibió la respuesta de que no existía tal informe. Ahora se confirma que sí existía un documento elaborado por una unidad especializada de la Policía Nacional que analiza la actuación de las fuerzas marroquíes durante la entra masiva.

En este contexto, surge una segunda cuestión: aunque el informe estaba incluido en un proceso judicial, como responsable del Ministerio que supervisa la Policía Nacional, el ministro podría haber solicitado de oficio la información y el análisis a sus propios servicios, sin depender exclusivamente de la incorporación del documento a las actuaciones judiciales.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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