El Gobierno alienta un nuevo choque con los empresarios con la subida que prepara del SMI
El Gobierno ha descartado la posibilidad de una segunda subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026, pese a la presión de los sindicatos que buscaban compensar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores frente a la fuerte inflación provocada por el conflicto en Oriente Próximo.

Negociación del SMI 2027 en el horizonte
Sin embargo, el Ejecutivo ha anunciado que tendrá en cuenta el impacto de la inflación de este año al pactar el SMI para 2027. Esta revisión probablemente reavivará el enfrentamiento con la patronal, que ha rechazado las últimas seis propuestas de aumento del salario mínimo.
El desencuentro con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) se hizo evidente en la mañana del miércoles. Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, declaró durante la rueda de prensa de presentación de los datos de desempleo de agosto que la negociación del SMI para 2027 se abordará en el último trimestre del año y que será necesario “tener en cuenta lo que ha sucedido con la inflación”.
El funcionario subrayó que la pérdida de poder adquisitivo experimentada en los últimos meses no será ignorada y aseguró que “tomaremos todas las medidas necesarias para evitar el empobrecimiento de la clase trabajadora” al diseñar el salario mínimo del próximo año.
Por su parte, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, afirmó que el comité de expertos encargado de la subida del SMI está considerando la inflación y que, como consecuencia del conflicto en Irán, ésta se ha elevado, lo que se reflejará en la propuesta de los técnicos.
En agosto, la inflación interanual alcanzó el 4,3 %, su nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por el encarecimiento de los carburantes como efecto del conflicto en Oriente Próximo. Esta alza de precios es una “preocupación” para el Gobierno.
Joaquín Pérez Rey reiteró su inquietud: “Nos preocupa la pérdida de poder adquisitivo que puede producirse como consecuencia de la inflación, tanto en el salario mínimo como en los salarios derivados de la negociación colectiva. La negociación del SMI para 2027 se producirá en el último trimestre del año y, evidentemente, habrá que tener en cuenta la evolución reciente de la inflación”.
Este nuevo escenario de negociación se suma a un historial reciente de desencuentros. El Gobierno cerró la subida del SMI para 2026, que preveía un incremento del 3,1 % hasta los 1 221 euros brutos mensuales, sin el respaldo de la patronal. En esa ocasión, la CEOE y la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) rechazaron unánimemente la propuesta, argumentando que se había llevado a cabo “sin los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social” y acusando al Ministerio de Trabajo de provocar un “quebranto de la negociación colectiva”.
Los empresarios advirtieron que el aumento del salario mínimo, sumado a la reforma de las reglas de absorción de complementos, provocaría un “incremento exponencial de los costes” que podría asfixiar a un gran número de empresas.
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