Margarita Robles ya es la ministra de Defensa más longeva de la democracia

Margarita Robles ha superado el récord de permanencia en el Ministerio de Defensa, convirtiéndose este martes en la ministra más longeva de la democracia española, superando a Narcís Serra. Su perfil se ha destacado dentro del Ejecutivo, sobre todo tras la crisis migratoria de Ceuta y el enfrentamiento de versiones que surgieron en el Gobierno a raíz de los avisos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la llegada masiva de inmigrantes.

Jueza de carrera y exsecretaria de Estado de Interior en el gobierno de Felipe González, Robles nunca ha sido afiliada al PSOE. En su actual encargo, además de dirigir Defensa, también ejerce el control del CNI, que hasta la anterior gestión del PP estaba bajo la órbita del Ministerio de la Presidencia. Su experiencia en materia de seguridad e inteligencia le ha permitido desempeñar un papel central en la gestión de la crisis.

La gestión de la crisis de Ceuta y la postura del CNI

Durante el episodio migratorio de Ceuta, la ministra ha defendido la labor de los servicios de inteligencia, siendo la única voz del Ejecutivo que mantuvo que existieron avisos previos al salto de la ola migratoria, en contraste con las declaraciones de Pedro Sánchez, del titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska y varios ministros, quienes negaron la existencia de tales informes. Según documentos desclasificados, el CNI alertó a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil mediante mensajes de WhatsApp, aunque la administración de Moncloa sostuvo que esas comunicaciones no constituían “alertas formales”, cuestionando la responsabilidad de la inteligencia en ese momento.

El propio CNI, a través de fuentes oficiales, aseguró que no anticipó la magnitud de los acontecimientos y Robles coincidió con esa valoración, calificando el suceso como “imprevisible”. No obstante, abrió la puerta a la autocrítica al afirmar que “todo se puede hacer mejor”.

En otro giro, Robles rompió con el discurso oficial del Gobierno al instar a Marruecos a “no tocar” Ceuta y Melilla, cargando contra Rabat, mientras el resto del Ejecutivo describía al país vecino como un socio “fiable” y “leal”. Asimismo, pidió disculpas a los ciudadanos ceutíes por la gestión de la crisis, una petición que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, consideró una “reflexión propia”.

La polémica entre Defensa y el CNI no es nueva. En 2022, la destitución de Paz Esteban, directora del CNI, tras el escándalo del software Pegasus, provocó tensiones entre ambas carteras. Esteban fue cesada en medio de acusaciones de espionaje a líderes independentistas y al propio presidente del Gobierno, atribuida a Marruecos aunque sin resolución judicial definitiva. Tanto Esteban como Robles defendieron que las escuchas contaron con autorización judicial, pero el cese de la directora no satisfizo a Podemos, a los independentistas ni a la oposición del PP y Vox.

Puntos Clave
  • Margarita Robles supera a Narcís Serra y se convierte en la ministra de Defensa más longeva de la democracia española
  • Además de dirigir Defensa, ahora controla el CNI, que pasó del Ministerio de la Presidencia a Defensa, reforzando su papel en seguridad e inteligencia
  • En la crisis migratoria de Ceuta, Robles fue la única del Ejecutivo que sostuvo que el CNI había emitido avisos prev

En 2023, Pedro Sánchez renovó la confianza en Robles al incluirla en su gabinete, a pesar de su tendencia a tomar posiciones independientes en algunos temas. En 2024, por ejemplo, fue la primera ministra en calificar de “dictadura” al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, generando fricciones internas.

Robles es una figura clave dentro del Ejecutivo y goza de un alto nivel de valoración popular. Según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), suele situarse entre los miembros del Gobierno mejor valorados.

Su relación con el presidente del Gobierno también ha sido objeto de atención mediática. En mayo de 2025, se filtraron mensajes en los que Sánchez llamaba a la ministra “pájara” que “se acuesta con el uniforme”, una expresión que Robles denunció como machista, aunque minimizó su impacto.

En el ámbito de la defensa, bajo la dirección de Robles, España alcanzó el objetivo del 2 % del PIB destinado a gasto militar, comprometido con la OTAN en 2014. Este aumento presupuestario ha permitido reforzar la defensa y la disuasión colectiva, así como modernizar el equipamiento militar.

Robles ha coordinado el envío de ayuda militar a Ucrania tras la invasión rusa y ha gestionado la participación de las Fuerzas Armadas en situaciones de emergencia, como la pandemia de COVID‑19, las inundaciones en la Comunidad Valenciana en octubre de 2024, los incendios forestales y la masiva llegada de aproximadamente 72 000 inmigrantes a Ceuta.

Su postura a favor del incremento del gasto militar y del apoyo a Ucrania ha sido criticada por Podemos, por Sumar (actual socio de coalición) y por otros partidos de la oposición.

Nacida en León en 1957, Margarita Robles es juez de carrera. Desempeñó sus primeras plazas en Balaguer (Lleida) y San Feliú de Llobregat (Barcelona). Fue la primera mujer en presidir una Sala de lo Penal y una Audiencia Provincial —la de Barcelona en 1991— y la tercera en ingresar en el Tribunal Supremo.

Su trayectoria pública comenzó en 1993, cuando fue nombrada subsecretaria de Justicia y, entre 1994 y 1996, secretaria de Estado de Interior en el último Gobierno de Felipe González. En ese periodo, bajo la dirección del ministro Juan Alberto Belloch, enfrentó al terrorismo de ETA, la detención de Luis Roldán y el secuestro de Publio Cordón por el GRAPO, además de gestionar investigaciones relacionadas con los GAL.

Tras la victoria del PP en 1996, volvió a la judicatura como magistrada de la Sala de lo Contencioso‑Administrativo de la Audiencia Nacional. En 2004 fue elegida vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), donde lideró la corriente progresista. Su paso por el Supremo estuvo marcado por tensiones con el presidente del Consejo y del Tribunal, Carlos Lesmes, lo que culminó con la negativa del CGPJ a aceptar su excedencia para pasar a la política, obligándola a perder la condición de magistrada.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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