Ni reformas ni un dineral en calefacción: cómo evitar que entre frío por las ventanas este otoño
Con la llegada del otoño también descienden las temperaturas, lo que convierte mantener una temperatura agradable en el hogar sin incurrir en gastos elevados de calefacción en todo un desafío.

Sin embargo, no siempre es necesario sustituir las ventanas o emprender una reforma completa para mejorar el aislamiento de una vivienda. Existen trucos sencillos y económicos que pueden impedir la entrada de frío por los cristales, desde la colocación de burletes en los marcos hasta el uso adecuado de las cortinas, ayudando a conservar el calor durante más tiempo y a reducir el consumo energético.
Cómo aislar las ventanas sin obras
1. Detectar los puntos de fuga. El primer paso consiste en identificar por dónde se cuela el aire exterior. Aunque a simple vista no se perciban rendijas, en días ventosos pueden notarse corrientes de aire alrededor de los marcos y juntas. Acerca la mano a los bordes de la ventana y recorra todo el perímetro; sentirá zonas más frías donde el aislamiento está comprometido. También revise las juntas de goma y el espacio entre el marco y la pared, pues con el tiempo algunos materiales se deterioran.
2. Instalar burletes. Una vez localizadas las filtraciones, los burletes adhesivos resultan una solución práctica para los huecos pequeños. Se colocan alrededor del marco y sellan los espacios entre la ventana y su estructura. Los burletes están disponibles en varios tamaños y materiales; es fundamental elegir el que mejor se adapte a las características de su ventana. En tiendas como Leroy Merlín o en plataformas de venta en línea se pueden adquirir por alrededor de 6 €, una opción económica para evitar que el frío se introduzca este otoño.
3. Aprovechar las cortinas como barrera térmica. Las cortinas gruesas pueden actuar como un aislante adicional, sobre todo durante la noche, cuando las temperaturas exteriores son más bajas. Las cortinas térmicas son ideales para habitaciones con ventanas que pierden mucho calor. Lo recomendable es mantenerlas cerradas cuando la luz solar ya no incide directamente y abrirlas durante las horas centrales del día si la ventana recibe sol, de modo que se aproveche el calor natural y se reduzca la pérdida de temperatura durante la noche. Es importante que las cortinas no cubran totalmente los marcos, para permitir una adecuada circulación del aire caliente dentro de la estancia.
4. Aplicar láminas aislantes. En ventanas con aislamiento deficiente se pueden instalar láminas finas diseñadas para mejorar la eficiencia térmica sin necesidad de sustituir el cristal. Estas películas se adhieren directamente al vidrio y son particularmente útiles en viviendas con ventanas antiguas o de un solo cristal.
5. Utilizar paneles térmicos. Los paneles térmicos son más gruesos que las láminas y se colocan en el interior de la ventana, creando una capa adicional que reduce la transmisión de frío. Son una alternativa eficaz cuando se busca un mayor aislamiento sin obras mayores.
6. Mantener limpios y en buen estado los marcos y las juntas. La suciedad acumulada puede disminuir la capacidad aislante. Revise periódicamente el estado de los marcos y las juntas; si aparecen grietas importantes, será necesario sellarlas con productos específicos o solicitar la valoración de un profesional.
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