Vicky Luengo, sobre el rodaje de 'Reina roja 2: Loba Negra': "Fue un rodaje especialmente cansado pero bonito, de reencontrarse con la familia de la serie"
Carlos Alsina recibió a Vicky Luengo en el programa Más de Uno para repasar una de las etapas más intensas de su carrera. La actriz, protagonista de la segunda temporada de Reina Roja, basada en la trilogía de Juan Gómez‑Juro, también habló de su papel en la película de Rodrigo Sorogoyen, El ser querido, y de los proyectos que tiene en puerta.
Luengo volvió a interpretar a Antonia Scott en la segunda temporada, titulada Loba Negra. Según la actriz, esta entrega resultó más sencilla de abordar porque ya había interiorizado al personaje en la primera temporada. “En la primera temporada tuve que encontrar a Antonia y trasladarla de las páginas al plano real; ahora ya sé quién es y cómo jugar con ella”, explicó.
Además, confirmó que la tercera temporada de Reina Roja ya está rodando y describió el cierre de la serie como “un momento muy bonito, tanto el trabajo como la despedida”.
Una familia de set: relaciones y anécdotas
La relación con Hovik Keuchkerian fue otro de los temas de la charla. Luengo sostuvo que las largas jornadas generan una intimidad que “va más allá de la intimidación”. El rodaje en Fuengirola, donde el elenco compartía hoteles, desayunos y cenas, reforzó esos lazos, al punto de que la actriz asegura “conocer su estado de ánimo antes de que diga una palabra”.
El frío de los exteriores también dejó su huella. En las tomas de El Espinar, la temperatura bajó mucho, lo que resultó especialmente complicado para una actriz “muy friolera”. Para evitar el vaho en cámara, la producción le indicó que se metiera un pequeño cubito de hielo en la boca. “He llegado a meterme cubitos para que no me salga vaho”, comentó, provocando la risa de Alsina.
Luengo describió el rodaje de Reina Roja como “cansado pero bonito”, resaltando que la “familia” de la serie no solo está compuesta por los actores, sino por todo el personal técnico que trabaja durante meses en la construcción de la historia.
En cuanto a El ser querido, la actriz recordó la particular metodología de Sorogoyen, que ocultó cámaras y al equipo técnico para que los intérpretes no sintieran que estaban filmando. “Fue raro, pero el mejor regalo que me han hecho en la vida profesional”, afirmó Luengo, que describió la experiencia como “un salto al vacío” por la ausencia de indicaciones constantes.
Trabajar junto a Javier Bardem elevó sus nervios, aunque Sorogoyen le aseguró que también sentía incertidumbre. Luengo señaló que prefiere vivir el estreno sin leer demasiadas críticas: “Me gusta tanto la película y estoy tan convencida de ella que no quiero saber si a la gente no le gusta”.
Un encuentro en San Sebastián reforzó el impacto de la película. Una pareja se acercó para agradecerle, explicando que el hombre llevaba 13 años sin ver a su hija y que la película le había permitido reconectar con ella. “Ese tipo de testimonios son lo que realmente me motiva”, declaró la actriz.
Alsina y Luengo también comentaron el final abierto de la película, que según ambos deja “espacio al espectador” para construir su propia interpretación, sin que el guion imponga una emoción determinada.
En una referencia inesperada, surgió el nombre de Steven Spielberg y su proyecto de extraterrestres; la actriz admitió no haberlo visto y confió en la valoración de Alsina.
Próximos proyectos y desafíos teatrales
Tras el éxito en la pantalla, Luengo se prepara para el teatro con Un drama romántico, obra de Lucía Carvajal que se estrenará en el Teatre Lliure de Barcelona y, posteriormente, en el Centro Dramático Nacional de Madrid. Compartirá escenario con Marina Salas y otros intérpretes aún por confirmar.
Luengo aceptó el papel sin haber leído el texto, confiando plenamente en Carvajal, a quien considera “una de las mejores dramaturgas y directoras del teatro actual”. Al descubrir la obra, describió la trama como “una reflexión sobre el amor, el compromiso de por vida y la posibilidad de prometer amor eterno en la actualidad”, además de abordar la relación entre clases sociales y romance.
Sobre su método de memorización, la actriz reveló una técnica similar a la de Irene Escolar: “camino mientras estudio”. Según ella, permanecer en casa dificulta la memorización, por lo que combina el movimiento físico con la repetición en voz alta.
- Caminar mientras repite los diálogos.
- Usar el teléfono como excusa para evitar miradas curiosas.
- Enfocarse primero en la historia global antes de centrarse en su propio personaje.
Luengo asegura que la popularidad no ha alterado su cotidianidad. “No me siento muy popular, la verdad; la gente que se me acerca lo hace con respeto y para decirme que les gusta mi trabajo”. Añade que, a diferencia de algunos colegas, no percibe una presión excesiva que interfiera en su vida diaria.
Sin embargo, confesó que el volumen de entrevistas y la constante autopromoción le resultan agotadores. “Estoy harta de hablar de mí misma, la verdad”, admitió, señalando que la promoción es necesaria para que los proyectos lleguen a más público, pero que debería haber un límite para evitar la saturación.
Al cerrar la entrevista, Alsina propuso que Luengo añada “un toque de mentira” a sus próximas anécdotas para evitar la repetición. La actriz se mostró receptiva y concluyó en tono humorístico: “Cuando venga la siguiente, tendrán que descubrir cuál es la mentira de todo lo que les cuento”.
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