Las ayudas fiscales a la energía del Gobierno benefician a los ricos: ahorran 160 euros más que los hogares pobres
El Banco de España ha publicado este viernes su último informe de proyecciones macroeconómicas, en el que se analizan los efectos de las medidas adoptadas por el Gobierno para mitigar el shock energético derivado de la guerra en Irán. El estudio concluye que, al igual que en la crisis de precios de 2022, las rebajas fiscales sobre la energía han favorecido de forma desproporcionada a los hogares con mayor renta.
Impacto de las rebajas fiscales en el ahorro de los hogares
Según el informe, el ahorro medio por hogar generado por las reducciones del IVA y las bonificaciones a la electricidad, el gas y los carburantes varía entre 105 euros para el 10 % de los hogares con menor gasto energético y 264 euros para el 10 % de los que más consumen. Esta diferencia se explica, principalmente, por el mayor consumo de carburantes de los hogares de altos ingresos, que al llenar más el depósito obtienen un ahorro más elevado.
En términos relativos, el ahorro representa el 0,61 % del gasto energético del grupo de menores consumidores y el 0,37 % del gasto del grupo de mayores consumidores, lo que indica un perfil progresivo cuando se mide el impacto en proporción al gasto.
El Banco de España estima que el conjunto de las rebajas fiscales supondrá un ahorro directo de casi 3.700 millones de euros para las familias, lo que equivale al 40 % del coste total de las medidas anticrisis. Sin embargo, el impacto fiscal total de estas reducciones es mayor, pues también benefician a empresas y a las administraciones públicas. Incluyendo ese efecto, el coste total de las rebajas fiscales sobre la energía asciende a cerca de 6.000 millones de euros, alrededor del 65 % del gasto total del paquete de medidas.
En conjunto, los tres paquetes de medidas adoptados desde marzo tendrán un coste total equivalente al 0,52 % del PIB, unos 9.300 millones de euros. El Banco de España calcula que este importe representa aproximadamente una quinta parte del déficit de las administraciones públicas previsto para 2026, que se sitúa en el 2,6 % del PIB.
El informe subraya que, pese a los aprendizajes de la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania, el Gobierno ha optado nuevamente por rebajas generalizadas en lugar de concentrar la ayuda en los hogares más vulnerables. El Banco de España advierte que el diseño de los paquetes actuales “presenta importantes similitudes con el de las medidas adoptadas en la crisis inflacionista de 2022‑2023”, y que, por tanto, se pueden esperar efectos distributivos comparables.
En su análisis de 2023, el organismo ya había señalado que las reducciones del IVA y las bonificaciones a los carburantes suponían un coste de 2.100 millones de euros para el 30 % de los hogares con menores ingresos, frente a 3.700 millones para el 30 % con mayores ingresos. Como alternativa, proponía una transferencia puntual de 860 euros focalizada en el tercio de la población con menores rentas, medida que mantendría el nivel de protección a esos hogares y reduciría significativamente el gasto público.
Organismos internacionales como la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, el FMI y la OCDE también han pedido que las ayudas sean más focalizadas, temporales y calibradas, en un contexto de elevado endeudamiento público y de incertidumbre geopolítica que obliga a preservar margen fiscal para hacer frente a posibles nuevos shocks.
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