España registra su mayor consumo de petróleo en la última década con el precio del barril disparado
El precio del crudo sigue subiendo y ya roza los 104 dólares por barril, apenas unos dólares por encima de los máximos alcanzados en marzo. El colapso de las conversaciones de paz en Irán, que se produjeron en junio, ha impulsado este repunte, lo que podría llevar a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a autorizar una liberación de reservas estratégicas, tal y como solicitaron recientemente los países del G7.

En España, el impacto de este incremento se siente cada vez con mayor fuerza. A pesar de los esfuerzos de descarbonización y del crecimiento de la generación renovable, los combustibles fósiles —gasolina, diésel y queroseno de aviación— continúan siendo esenciales para la economía y, en muchos casos, su consumo ha aumentado.
Consecuencias del alza del petróleo en la economía española
Según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), el consumo de petróleo y sus derivados en España ha subido un 8,5 % respecto a hace una década. En los nueve primeros meses de 2024 se han consumido 45,5 millones de toneladas, frente a las 41,9 millones del mismo período en 2014.
El turismo internacional, que sigue creciendo, y la lenta electrificación del transporte son los principales motores de este aumento. El Instituto Nacional de Estadística (INE) registra 70,4 millones de visitantes extranjeros entre enero y agosto, un 5,4 % más que el año anterior y un 33 % más que en 2016. La mayor parte de estos viajeros llega en avión, lo que se traduce en un consumo de queroseno de 6,25 millones de toneladas en los mismos nueve meses, también un 33 % superior al registrado en 2016. Las alternativas sostenibles, como los combustibles de aviación sostenibles (SAF), todavía representan una proporción mínima.
En el ámbito del transporte por carretera, la electrificación avanza a un ritmo insuficiente y la mayoría de los nuevos vehículos optan por motores híbridos de gasolina. El diésel sigue dominando el sector de camiones y logística, con un consumo de 22,1 millones de toneladas entre enero y septiembre, cuatro veces mayor que el de la gasolina. Aunque la demanda de diésel ha mostrado una ligera disminución en los últimos años, sigue siendo el combustible más utilizado; las ventas de vehículos diésel representan apenas entre el 3 % y el 4 % de los nuevos matriculados, evidenciando una transición hacia gasolina e híbridos.
Este miércoles la AIE publica su informe mensual sobre el mercado del petróleo. Mañana, la junta de gobierno de la agencia decidirá si activa medidas para frenar la alza de precios, tras la petición del G7 de liberar 100 millones de barriles y productos refinados de las reservas estratégicas de sus miembros en un plazo de cuatro meses. La posible liberación se orientará particularmente al diésel, con el objetivo de evitar un shock de precios que afecte a la logística, la agricultura y el transporte de mercancías, sectores que ya muestran señales de tensión en el suministro.
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