Por qué PP y Vox 'esconden' a Milei en su última visita a España con el 29-N de fondo
El pasado 12 de octubre, el presidente de Vox, Santiago Abascal, apareció en Ceuta junto al dirigente de la Agrupación Nacional francesa, Jordan Bardella, mano derecha de Marine Le Pen y líder del grupo Patriotas por Europa en el Parlamento europeo. El encuentro marcó una de las primeras demostraciones públicas de la alianza entre Vox y sus homólogos continentales.

Al día siguiente, en el Casino Real de Madrid, Abascal presentó a Bardella en un desayuno informativo organizado por el Nueva Economía Fórum, describiéndolo como un aliado clave en materia de inmigración, defensa de fronteras y soberanía, pilares de la estrategia de Vox de cara a la precampaña de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre. Abascal aseguró que, de llegar al poder, ambas formaciones reforzarían su cooperación y que, en caso de victoria, impulsarían una agenda conjunta a nivel europeo hasta 2027.
Visita de Javier Milei y su bajo perfil mediático
Una semana y media después de su intervención en Estepona, donde protagonizó el primer mitin preelectoral de Vox, el presidente argentino Javier Milei llegó a Madrid. Tras su llegada el martes por la tarde, el miércoles participó en otro desayuno del Nueva Economía Fórum, aunque sin la presencia destacada de la primera línea de Vox que suele acompañar a Abascal en sus actos de precampaña.
Durante su intervención, Milei lanzó duras críticas al presidente español Pedro Sánchez, a quien calificó de “dictador impresentable”, y defendió la necesidad de que el “liberalismo” expulsara a los socialistas de la Moncloa en las próximas elecciones. Asimismo, promocionó su modelo económico como una alternativa capaz de movilizar a jóvenes mediante plataformas como TikTok.
Posteriormente, el mandatario argentino asistió a un acto en la Universidad Rey Juan Carlos, vinculado al Máster de Economía de la Escuela Austríaca, donde se registraron protestas en los alrededores. A las tres de la tarde, mantuvo una reunión privada con el director de la Fundación Disenso, Jorge Martín Frías, a la que asistieron el vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, el portavoz económico del partido, José María Figaredo, y el asesor de Abascal, Gabriel Ariza.
En la tarde, Milei se reunió a puerta cerrada con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en las instalaciones de Canal de Isabel II. Se difundieron imágenes oficiales que mostraban abrazos y gestos de camaradería, pero la cita careció de declaraciones a los medios y de una cobertura mediática extensa por parte del PP de Madrid, a diferencia de la difusión que se dio a otros eventos del partido.
Según fuentes de la Presidencia argentina, durante la reunión se abordó la situación interna de ambos países, la “invasión” de Ceuta y el papel de la clase media. Milei también invitó a Ayuso a visitar Argentina y aceptó la invitación de la presidenta madrileña a participar en la Cumbre Iberoamericana, prevista para principios de noviembre en Madrid.
El bajo perfil de la visita, tanto por parte de Vox como del PP de Madrid, parece reflejar una estrategia de contención destinada a evitar que la presencia de Milei genere reacciones explosivas de la izquierda y distraiga la campaña de la derecha española.
Reacciones de la oposición

- El PSOE desplegó una lona frente a la sede de Ferraz con el mensaje “Hola Milei, los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España”.
- Pedro Sánchez, a través de sus redes, compartió un vídeo en el que defendía los derechos sociales –pensiones, aumento del SMI, derecho al aborto y oposición a la guerra–, declarando con humor “Sí, soy zurdo y a mucha honra”.
- En el programa VIVA 24, Sánchez criticó a Milei tras su primera visita a España, acusándolo de fomentar la polarización y de utilizar un discurso agresivo contra el Gobierno.
El Partido Popular, por su parte, ha mostrado cautela. Mientras que algunos de sus representantes, como Xavier García‑Albiol en Barcelona y Cayetana Álvarez de Toledo en Madrid, siguen empleando un discurso duro en temas de seguridad e inmigración, el liderazgo de Alberto Feijóo ha evitado asociar abiertamente al PP con las declaraciones de Milei, buscando mantener un espacio entre la derecha moderada y la ultraderecha.
En resumen, la visita de Javier Milei a España ha generado una polarización inmediata: por un lado, la derecha española ha buscado aprovechar su presencia para reforzar su mensaje anti‑socialista, mientras que la izquierda ha respondido con críticas y con la defensa de sus políticas sociales. El manejo discreto del encuentro por parte de Vox y del PP de Madrid sugiere que ambos partidos prefieren minimizar el riesgo de que la polémica internacional desvíe la atención de sus propias campañas electorales.
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