España en la mira de la OTAN por su gasto militar alerta máximo
Esta semana está en curso una evaluación clave sobre el compromiso de España con la OTAN en materia de gasto en defensa. Representantes de la Alianza Atlántica y del Ministerio de Defensa se reúnen desde este jueves en el marco del primer de dos encuentros bilaterales destinados a analizar el cumplimiento del objetivo del 2% del PIB en inversión militar. Este ejercicio de revisión busca verificar si España está en la senda correcta para consolidar su contribución al esfuerzo colectivo de seguridad de la Alianza.

España avanza hacia el 2% del PIB en defensa
Para alcanzar este compromiso, el Ministerio de Defensa aprobó en 2025 un presupuesto de 31.965 millones de euros destinados a programas militares. Esta cifra, según fuentes del departamento que dirige Margarita Robles, tiene como objetivo visibilizar “el esfuerzo y la contribución de España a la OTAN”. Aunque los datos definitivos sobre el gasto en defensa se darán a conocer a mediados de febrero, ya hay estimaciones que indican que España habría alcanzado por primera vez el umbral del 2% del PIB.
El Informe “España en el mundo 2026: perspectivas y desafíos”, elaborado por el Instituto Elcano, señala que “a priori, en 2025 se habría producido un salto tangible por el importante aumento del gasto militar, hasta cumplir por fin el viejo objetivo del 2% del PIB”. Sin embargo, el think tank matiza que, pese al cumplimiento formal, España sigue ocupando un lugar modesto en comparación con otros aliados europeos, lo que impide “relajar la presión” en materia de inversión defensiva.
El desafío de mantener el impulso
- El Instituto Elcano destaca la necesidad de consolidar no solo el 2%, sino el 2,1% anunciado, un umbral que representa una cantidad significativa dadas las dimensiones de la economía española.
- El think tank advierte que, sin una participación más activa en las capacidades y decisiones estratégicas de la OTAN, España podría quedar “estructuralmente alejada de los núcleos de decisión”.
- Además, subraya que el nuevo objetivo fijado por la Alianza —elevar el gasto al 5% del PIB para 2035—, aunque aún lejano, refleja una escalada de exigencias ante el creciente entorno de amenazas globales.
La propuesta de llegar al 5%, impulsada con fuerza por Donald Trump, ha sido rechazada en varias ocasiones por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No obstante, el Instituto Elcano apunta que el verdadero problema no es tanto el incumplimiento de metas más ambiciosas, sino la percepción consolidada —justa o no— de que España aporta menos de lo esperado, especialmente en el flanco oriental de la OTAN.
Nuevos programas militares en marcha
La cartera de inversiones aprobada en 2025 incluye varios programas estratégicos que refuerzan las capacidades de las Fuerzas Armadas. Entre los más destacados figura el Sistema Obús Autopropulsado de Cadenas (ATP-C), con una inversión de 4.554 millones de euros, adjudicado a la UTE formada por Indra y Escribano, para dotar al Ejército de Tierra y a la Armada con modernos obuses autopropulsados.
Otro proyecto clave es la modernización y prolongación de la vida operativa de las fragatas F-100, con un presupuesto de 3.200 millones de euros. Asimismo, se prevé la adquisición de obuses autopropulsados sobre ruedas para el Ejército de Tierra, completando así la renovación del parque artillero.
En el ámbito aéreo, sobresale el programa de entrenadores avanzados Hürjet, desarrollados por Turkish Aerospace Industries, con una inversión de 2.600 millones. También se destacan los helicópteros NH-90, con 2.500 millones de euros, y los helicópteros ligeros multipropósito HELIPO, por 2.300 millones. En ambos casos, los fuselajes traseros se fabricarán en la planta de Airbus Helicopters en Albacete, reforzando la industria nacional de defensa.
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