Catalunya paralizada por tormenta histórica y polémica en alertas
Un fuerte temporal generado por la borrasca Nils ha dejado un rastro de destrucción en Catalunya, especialmente en el área metropolitana de Barcelona, donde se han registrado rachas de viento superiores a los 100 km/h. Este fenómeno, considerado uno de los más intensos de las últimas décadas, ha provocado el cierre total de escuelas y universidades, la suspensión de la actividad sanitaria no urgente y una recomendación generalizada al teletrabajo. A pesar de estas medidas preventivas, el vendaval ha causado graves daños materiales, múltiples incidencias y heridos, entre ellos una mujer atrapada en su vehículo tras el derrumbe de parte de un edificio en la Travessera Industrial de L’Hospitalet.

El viento más intenso en décadas
Desde que comenzó el año, Catalunya ha sufrido el paso de diez borrascas de gran impacto, pero ninguna comparable al paso de Nils. Los expertos describen esta borrasca como “altamente activa y dinámica”, responsable de crear un “pasillo de vientos” de fuerza inédita. En zonas montañosas como Puig Sesolles y Espot, las rachas alcanzaron entre 140 y 160 km/h. En las ciudades, los datos también son alarmantes: Portbou registró 120 km/h, Mataró 104 km/h y Barcelona ciudad superó los 105 km/h en el puerto, mientras que en el Raval se midieron ráfagas de hasta 90 km/h, la segunda más alta en la historia de la capital catalana.
En el entorno del aeropuerto de El Prat, el viento superó los 92,5 km/h durante varias horas, lo que obligó a cancelar al menos 101 vuelos, desviar una decena de rutas y provocar retrasos generalizados. Además, el temporal ha afectado gravemente al transporte terrestre: decenas de carreteras han sido cortadas por árboles caídos o carteles desprendidos, como ocurrió en la C-31 a la altura de El Prat. En la red ferroviaria, se registraron múltiples interrupciones en los servicios de Rodalies por árboles sobre las vías, y estaciones como Malgrat de Mar, Premià de Mar y Barberà del Vallès fueron cerradas temporalmente. El corredor de alta velocidad entre Barcelona y Madrid sufrió retrasos de hasta dos horas por incidencias en Tarragona, y se cancelaron todos los trenes con destino a Francia. En Barcelona, al menos veinte líneas de autobuses y varios tranvías modificaron sus rutas, mientras que el metro cerró accesos de forma preventiva.
Heridos, daños y crítica a la gestión
El balance de víctimas por el temporal es de al menos 86 personas atendidas por servicios médicos, nueve hospitalizadas, dos en estado crítico y tres con pronóstico grave. Entre los casos más graves figura una mujer de 46 años que fue ingresada en el Hospital Vall d’Hebron tras quedar atrapada bajo los escombros del techo de una nave industrial en Bon Pastor. Otro herido crítico es un voluntario de Protección Civil de 22 años que fue alcanzado por un árbol mientras limpiaba una calle en Sant Boi. Junto a él, otro voluntario de 23 años resultó herido, aunque se encuentra fuera de peligro. También ingresó un hombre de 68 años con fractura de pelvis y fémur tras ser impactado por una farola, y un operario de 56 años en Girona que sufrió lesiones en una pierna por el derrumbe de una pared.
Los servicios de emergencia registraron 4.558 llamadas relacionadas con el temporal y atendieron 3.912 incidentes. Barcelona concentró más de 1.000 de estos casos, seguida de Mataró (2.004), Terrassa (250) y L’Hospitalet (218). Entre los daños más frecuentes destacan caídas de árboles, mobiliario urbano, fachadas, muros y elementos arrastrados por el viento. Al menos 40 centros educativos en las comarcas del Barcelonès, Maresme y Baix Llobregat sufrieron desperfectos. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció que se revisarán los patios y instalaciones escolares para garantizar su reapertura segura.
Polémica por la alerta generalizada
- La Generalitat activó un ES-Alert en todos los móviles de Catalunya, pidiendo la paralización casi total de la actividad.
- La medida fue criticada por alcaldes y empresarios de zonas como Girona, Terres de l’Ebre y los Pirineos, donde el temporal fue menos severo.
- Acusaron al gobierno de “centralismo” y reclamaron medidas más precisas y adaptadas a cada territorio.
- El Govern defendió su decisión, argumentando que la incertidumbre meteorológica justificaba una alerta general para prevenir accidentes graves.
Con el paso de Nils, se espera una ligera tregua antes de la llegada de una nueva borrasca. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la borrasca Oriana, la 15.ª desde el inicio del otoño, alcanzará Catalunya a partir del viernes por la tarde. El Servei Meteorològic de Catalunya ya ha activado decenas de avisos por viento, nieve y temporal marítimo en casi todo el territorio. El sábado se prevé como la jornada más complicada, aunque, tras este episodio, podría iniciarse un período de relativa calma meteorológica.
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