Destino Manila: así fue el vuelo de 35 días de la 'Escuadrilla Elcano' entre Madrid y Filipinas
El 5 de abril de 1926, hace exactamente un siglo, la aviación española marcó uno de sus hitos más emblemáticos. Tres aviones Breguet XIX despegaron del aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid, con destino a Manila (Filipinas). Cada aeronave recibió un nombre propio: Fernando de Magallanes, Juan Sebastián Elcano y López de Legazpi, conformando la Escuadrilla Elcano.

El objetivo era ambicioso: cubrir unos 11 000 kilómetros atravesando África y Asia, demostrando que España podía realizar vuelos de largo alcance con la tecnología disponible en la época. La travesía se planificó en veinte etapas y estuvo bajo el mando de los pilotos Eduardo González‑Gallarza, Joaquín Loriga Taboa y Rafael Martínez Esteve, quienes afrontaron innumerables obstáculos a lo largo del recorrido.
Ruta, desafíos y llegada a Manila
La expedición se dividió en cuatro bloques principales:
- Madrid‑El Cairo: etapa considerada la más sencilla por la relativa familiaridad de la ruta.
- El Cairo‑Karachi: cruce del desierto africano, con escasas infraestructuras de apoyo.
- Karachi‑Saigón: navegación por la compleja costa asiática.
- Saigón‑Manila: tramo final, donde los aviones enfrentaron las mayores dificultades técnicas.
Los Breguet XIX estaban equipados con depósitos de 900 litros de combustible, lo que les permitía volar varios cientos de kilómetros sin necesidad de reabastecimiento. El presupuesto asignado a la misión ascendió a 94 000 pesetas, destinado a alimentación, armamento, herramientas y repuestos.
A pesar de una planificación meticulosa, el viaje estuvo plagado de imprevistos:
- González‑Gallarza sufrió una fuga de motor y realizó un aterrizaje de emergencia en Túnez.
- Martínez Esteve tuvo que sortear una explosión de rueda en pleno desierto.
- Loriga, gracias a su experiencia, evitó la mayoría de los incidentes, aunque también tuvo que enfrentar una densa nube de mosquitos que obstruyó los motores en Asia.
- En Macao y Luzón se realizaron reparaciones improvisadas para superar los últimos tramos.
El 11 de mayo de 1926, la Escuadrilla Elcano arribó a la isla de Luzón, donde fue recibida como heroína. El viaje duró 35 días, cuatro menos de lo previsto, consolidando a España como una nación capaz de ejecutar vuelos de gran distancia con aviones de la época.
El éxito de la misión se debió, en gran medida, a la valentía y experiencia de sus pilotos, así como a una planificación previa que incluyó rutas alternativas y estudios meteorológicos detallados para cada tramo.
Celebración del centenario

Para conmemorar los 100 años de la hazaña, el Ejército del Aire y del Espacio ha puesto en marcha el “Centenario de los Grandes Vuelos de la Aviación Española”. La programación incluye exposiciones temáticas, actos con la presencia de personalidades públicas y actividades en varias ciudades del país, con el objetivo de acercar al público los hitos de la aeronáutica española entre 1926 y 1935, como el famoso Plus Ultra y, por supuesto, la Escuadrilla Elcano.
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