El antiguo sanatorio donde nació la reina Letizia albergará el primer Museo de la Filosofía
El antiguo sanatorio Miñor, que hoy alberga la sede de la Fundación Gustavo Bueno, fue el lugar de nacimiento, hace más de cincuenta años, de Letizia Ortiz, futura reina de España. En menos de un año, a comienzos de 2027, el mismo edificio acogerá la apertura del primer Museo de Filosofía del mundo, el MUFES (Museo de la Filosofía en Español).

Gustavo Bueno Sánchez, hijo del creador del Materialismo Filosófico y presidente de la entidad promotora del proyecto, explica que “la filosofía está inevitablemente vinculada a una lengua; depende de su estructura, de su riqueza y de la potencia expresiva que ésta posee. Por eso, no existe una filosofía sistemática idéntica en todas las lenguas”. De allí la necesidad de “apellidar” el museo como MUFES, para subrayar su carácter hispanohablante.
Características del MUFES
El museo no pretende reivindicar una supuesta “leyenda negra” de la filosofía española, sino mostrar hechos. En la época medieval el español fue una de las primeras lenguas con literatura filosófica, como lo atestigua el *Libro de los doce sabios* del siglo XIII. Posteriormente, mientras el latín dominaba el ámbito intelectual en España, la modernización de la filosofía en castellano recayó en figuras como Benito Jerónimo Feijoo, quien introdujo al idioma numerosos conceptos filosóficos inexistentes hasta entonces.
Feijoo y Gustavo Bueno serán, por tanto, los ejes centrales de la exposición, en continuidad con las iniciativas que la Fundación ha desarrollado durante casi tres décadas. En ese tiempo se ha detectado un creciente interés del público, que visita el edificio de forma espontánea, motivado sobre todo por los videos divulgativos publicados en internet, los cuales acumulan decenas de miles de reproducciones mensuales.
Ante esta demanda, la Fundación plantea ofrecer visitas sin la obligación de inscribirse en cursos, permitiendo a los visitantes “entretenerse y deleitarse” con material histórico, grabaciones, documentos y objetos que funcionarán como piezas museísticas.
El MUFES combinará los componentes tradicionales de un museo –reliquias y objetos históricos– con una estructura divulgativa y pedagógica basada en relatos y guiones cuidadosamente elaborados. La tecnología jugará un papel clave: se integrarán pantallas interactivas, realidad aumentada y recursos multimedia para crear una experiencia atractiva y accesible.
Entre los recursos que se exhibirán se encuentran infolios, ediciones valiosas, facsímiles, microfichas, CD‑ROM y textos digitalizados. Estos materiales permitirán presentar la evolución de los textos filosóficos a lo largo de los siglos, tanto en lengua española como en sus traducciones al castellano de obras clásicas, como las distintas ediciones (hasta 150 en veintena de versiones) de la *Política* de Aristóteles. La muestra también abordará la “degeneración” de ciertas ediciones, como la versión peruana de la época de Sendero Luminoso que reinterpretó la obra aristotélica en términos revolucionarios.
Habrá dos exposiciones permanentes: una sobre la filosofía en general y otra centrada en la tradición española. Bueno Sánchez enfatiza que el museo debe comenzar explicando “qué es la filosofía”, evitando presentar la disciplina como una sucesión lineal de 25 siglos. La filosofía, según él, es una reflexión “de segundo grado sobre la realidad”, una “planta frágil” que surgió en Grecia, se trasladó a Roma y, tras múltiples avatares, floreció en la Europa medieval.
El proyecto también abordará la influencia de corrientes filosóficas del siglo XX, como la soviética, la católica, la analítica y la denominada “filosofía política supuestamente neutra” de Estados Unidos, analizando su impacto y los debates que generan.
El objetivo es ofrecer itinerarios ágiles que puedan combinarse con profundizaciones a medida del visitante, replicando todo el contenido en internet y redes sociales para que llegue a una audiencia global.
En 2009 Gustavo Bueno distinguía entre museos “reales”, que albergan obras físicas, y museos “virtuales”, que fomentan la reflexión sobre el mundo real sin sustituirlo. El MUFES aspira a ser ambos: un espacio físico donde se reconstruye la historia de las ideas y una plataforma virtual que facilite el acceso al conocimiento filosófico.
Con la experiencia adquirida en exposiciones como “Oviedo doce siglos” (2008), que presentó a Feijoo en holograma tridimensional, y la participación en el Pabellón del Futuro de la Exposición Universal de Shanghái 2010, la Fundación está preparada para materializar este ambicioso proyecto, que busca convertir el museo en un ejercicio filosófico en sí mismo, desafiando la tradición de los museos “intocables” y fomentando la crítica, la curiosidad y el diálogo.
Mira tambien:


Deja una respuesta