¿Cómo sería la vida en Marte? La historia de una investigadora española tras una simulación en Utah
Jennifer García Carizo ha vivido una experiencia única que le permite responder a la pregunta que muchos se hacen: ¿cómo sería vivir en Marte? Durante dos semanas estuvo en la Mars Station, una instalación norteamericana ubicada en el desierto de Utah, cuyo objetivo es simular los efectos de una estancia prolongada en el planeta rojo, especialmente en mujeres.

Una misión completamente femenina
García Carizo formó parte de la misión Hipatia II, la primera misión espacial simulada integrada únicamente por mujeres. Tras concluir los catorce días de aislamiento, la astronauta decidió plasmar su vivencia en el libro “Misión Marte, diario de una exploración espacial”, en el que detalla tanto los retos cotidianos como los descubrimientos científicos obtenidos.
Hallazgos sobre la menstruación

Uno de los resultados más sorprendentes de la simulación es que no es necesario suprimir la menstruación durante la estancia en el espacio. El flujo menstrual, según los investigadores, puede servir como fertilizante natural para los cultivos cultivados en entornos cerrados. El estudio, llevado a cabo en colaboración con el Hospital Santo de Barcelona y el equipo portugués Astro Cup, que está probando la copa menstrual en condiciones de microgravedad, marcó un hito al abordar un tema poco investigado hasta 2025.
Ahorro de recursos bajo estrictas normas
Durante los 14 días en la base, los participantes siguieron una rutina rigurosa en la que todo estaba medido y registrado. El acceso a internet se limitó a franjas horarias específicas para reproducir las restricciones de comunicación que enfrentarían los astronautas reales. Al principio, García Carizo admitió que la falta de contacto con el exterior le generaba ansiedad, pero con el tiempo la ausencia de “ruido digital” resultó ser beneficiosa para la concentración en las tareas esenciales.
El ahorro de agua fue particularmente crítico: cada integrante disponía de apenas 11 litros de agua al día, en contraste con el consumo medio de 120 litros de una persona en condiciones normales. Para optimizar su uso, se redujeron al mínimo las duchas, se utilizó una cantimplora reutilizable y se priorizó la reutilización del agua siempre que era posible. Como señaló la astronauta, “el aire, la comida y el agua son oro”.
Costos de envío a Marte y perspectivas de futuro
Transportar materiales a Marte sigue siendo extremadamente caro, con un precio estimado entre medio millón y un millón de euros por kilogramo. A pesar de ello, García Carizo muestra optimismo, indicando que los avances tecnológicos y la mayor inversión en investigación podrían reducir estos costos a mediano plazo, facilitando así la realización de misiones reales.
Curiosidades de la vida en el espacio
En la reciente misión Artemis II, un video que mostraba un bote de Nutella flotando dentro de la nave se volvió viral, demostrando que, aunque la dieta principal de los astronautas consiste en alimentos deshidratados, siempre se permite llevar pequeños caprichos personales. Por ejemplo, la agencia espacial japonesa ha diseñado sushi especialmente adaptado para el consumo en el espacio.
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