La industria española de defensa se prepara para un nuevo aluvión de 34.000 millones

La defensa se ha consolidado como un pilar permanente de la política española. La guerra en Ucrania puso de relieve la escasez de inversión en programas de defensa en Europa y, bajo la presión del Kremlin y de la OTAN, el viejo continente se vio obligado a aumentar sus gastos militares.

España, por primera vez, alcanzó en 2025 el objetivo del 2 % del PIB exigido por la Alianza Atlántica en la cumbre de Gales de 2014. El Ministerio de Defensa aprobó un presupuesto de 31.793 millones de euros para el ejercicio, marcando un récord histórico en la historia reciente del país.

Perspectiva del sector para 2026

Según fuentes del sector citadas por El Independiente, el objetivo de mantener el 2 % del PIB en defensa llevará el gasto a superar los 34.000 millones de euros en 2026, estableciendo un nuevo hito y un aluvión de programas de modernización. Entre los proyectos pendientes destaca la actualización de los tanques Leopard, cuyo coste podría alcanzar los 3.000 millones de euros; Santa Bárbara Sistemas espera disponer de la planta de Alcalá de Guairá, en Sevilla, para atender esta iniciativa.

El nuevo nivel de gasto busca reforzar la autonomía estratégica e independencia industrial española, a pesar de que los Presupuestos Generales del Estado aún no se han aprobado para este año, por tercer año consecutivo. El Ministerio insiste en adjudicar contratos a empresas nacionales y llama a todo el tejido industrial a colaborar en la construcción de una base militar sostenible.

Las fuentes coinciden en que la clave para afrontar presupuestos multimillonarios reside en mejorar la interconexión entre las grandes compañías Tier 1, como Airbus e Indra, y el resto de empresas del sector, sin importar su tamaño. Este reto es esencial para evitar que el país quede rezagado.

Puntos Clave
  • España alcanzó por primera vez en 2025 el objetivo del 2 % del PIB en defensa, con un presupuesto récord de 31.793 millones de euros
  • Se prevé que el gasto supere los 34.000 millones de euros en 2026, impulsando un aluvión de programas de modernización, como la actualización de los tanques Leopard con un coste estimado de 3.000 millones de euros
  • El Ministerio de Defensa insiste en adjudicar contratos a empresas nacionales y fomenta la interconexión entre grandes compañías Tier

En 2025, la mayor parte del presupuesto se concentró en un reducido grupo de empresas vinculadas al Estado. Airbus, Indra, Navantia, Telefónica y EPICOM sumaron más de 28.503 millones de euros en adjudicaciones. De ese total, Airbus, con una participación estatal del 4,08 %, recibió más de 8.100 millones de euros, convirtiéndose en la mayor beneficiaria. La UTE formada por Indra y Escribano obtuvo unos 7.610 millones de euros, incluyendo los obuses autopropulsos desarrollados por Santa Bárbara. Navantia, con el 100 % de capital público, gestionó programas por valor superior a 5.812 millones de euros. Según la consultora EY, dos de cada diez empresas concentran aproximadamente nueve de cada diez euros invertidos en la industria de defensa española.

Desde la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno en 2018, el gasto en defensa se ha multiplicado. En 2017, España destinó 10.500 millones de euros, cifra que se triplicó para 2025. El primer gran salto se dio en 2021, con la meta de alcanzar el 2 % del PIB en 2025, elevando el gasto de 11.240 a 16.500 millones de euros. La invasión rusa de Ucrania y la reactivación de la política de defensa de EE. UU. bajo la administración de Donald Trump reforzaron la urgencia de un rearme europeo.

El plan de rearme de la Unión Europea, orientado a la soberanía tecnológica e independencia industrial, ha impulsado a España a seguir incrementando su inversión. En 2025 se sumaron aproximadamente 9.000 millones de euros adicionales respecto a 2024, pasando de 22.800 a 31.800 millones de euros.

Aunque todavía no se dispone de una cifra oficial, se espera que en 2026 se establezca un nuevo récord de Programas Especiales de Modernización, con una partida de 34.000 millones de euros que mantendrá viva una industria que, tras años de relativo olvido, se ha convertido en un elemento clave para la seguridad europea.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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