El Racing de Santander activa la iniciativa 'Niños abandonados' en los partidos en El Sardinero para visibilizar la desprotección infantil
El pasado domingo, el Real Racing Club de Santander utilizó el estadio El Sardinero como escenario para lanzar la campaña “Niños abandonados”, iniciativa impulsada por la Fundación Real Racing Club en colaboración con el proyecto social Victoria. El objetivo fue visibilizar la desprotección infantil y su estrecha relación con la exclusión social, coincidiendo con el partido que enfrentó al equipo contra la SD Huesca.
Durante el encuentro, la megafonía del estadio dejó de emitir el anuncio habitual de “se busca a un niño perdido” para transmitir un mensaje inesperado: “Buscamos a quien ayude a Mario con la tarea, a quien celebre los goles de Nia, a quien le diga a Javier que todo va a salir bien”. Con estas palabras, la organización pretendía recordar que miles de niños crecen sin la atención, el acompañamiento y la protección que necesitan.
Una acción solidaria en medio del partido
Los responsables de la campaña explicaron que el proyecto pone de relieve la conexión entre la exclusión social y la desprotección infantil. Según datos de la Fundación, más de 80 000 personas en Cantabria viven en situación de exclusión, lo que afecta directamente a la infancia, generando riesgos de negligencia, violencia, abandono emocional y falta de referentes.
En sus palabras, “la exclusión social limita el acceso a derechos básicos como la educación, la vivienda o la salud; la desprotección infantil, por su parte, expone a niños, niñas y adolescentes a situaciones de vulnerabilidad. Ambas problemáticas están interrelacionadas: crecer sin protección aumenta la probabilidad de exclusión futura, mientras que entornos excluidos dificultan el acceso a redes de apoyo”.
La iniciativa subraya la importancia de la intervención de adultos responsables que, al ofrecer compañía y guía, pueden cambiar el rumbo de una vida. “Ningún niño debería sentirse solo. Acércate”, es el llamado a la acción que trasciende la simple sensibilización y apela a la responsabilidad colectiva de toda la sociedad.
En el marco legal español, la protección de la infancia no es opcional sino un deber compartido, y el Racing de Santander pretende volver a movilizar su capacidad de influencia para colocar este tema en el centro del debate público. “Para el Racing, la infancia es un juego en equipo; ningún niño debería jugar solo”, afirmaron los organizadores.
Con esta campaña, el estadio El Sardinero dejó de ser solo el escenario de un partido para convertirse en un “altavoz” que recordó a los presentes que hay niños que siguen esperando a alguien que los escuche y los apoye. La acción busca no solo generar conciencia, sino también provocar una respuesta activa de la ciudadanía.
Mira tambien:


Deja una respuesta