AEMET en crisis nieva en Madrid y niegan olas de frío
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha generado debate esta semana tras publicar un mensaje en redes sociales en el que señalaba que, de no registrarse una ola de frío antes de que finalice el invierno, este sería el tercero consecutivo sin este fenómeno en España, un hecho sin precedentes en la serie histórica desde 1975. El comunicado, basado en análisis técnicos y datos científicos, buscaba ilustrar la evolución del clima en el país, en línea con las tendencias globales de calentamiento. Sin embargo, rápidamente fue malinterpretado por numerosos usuarios, que criticaron a la institución aduciendo que, a pesar del mensaje, se están registrando temperaturas bajas y nevadas, como la reciente caída de nieve en Madrid.

¿Qué es una ola de frío según la AEMET?
Desde la AEMET han salido al paso de las críticas para aclarar que su definición de ola de frío no responde a percepciones subjetivas de frío, sino a criterios técnicos rigurosos. "Para considerar un episodio como ola de frío deben cumplirse simultáneamente tres condiciones: que las temperaturas mínimas estén entre el 5% más frías del periodo de referencia (1971-2000), que afecten al menos al 10% de las estaciones meteorológicas del país y que se prolonguen durante tres días consecutivos", explica Rubén del Campo, portavoz de la agencia. Hasta la fecha, en lo que va de invierno no se ha cumplido este conjunto de requisitos, aunque a principios de enero se estuvo cerca.
De hecho, las temperaturas registradas en los últimos días, aunque frías, se sitúan en torno a la media habitual para esta época del año, e incluso las mínimas han sido ligeramente superiores al promedio. Esto no niega que haya hecho frío, sino que no se ha producido un evento de las características técnicas que definen una ola de frío. La distinción es clave para el análisis climatológico a largo plazo, ya que permite comparar eventos homogéneos en el tiempo y detectar tendencias reales.
El contexto climático: menos frío, más calor
- Desde 1976, la duración media de las olas de frío en la Península Ibérica se ha reducido en 1,2 días por década.
- En contraste, las olas de calor han aumentado en frecuencia, intensidad y duración. Desde 2015, se han registrado cada año en la España peninsular.
- Estos cambios son consistentes con los efectos del cambio climático, según los especialistas de la AEMET y centros de investigación como el CREAF.
La definición de ola de calor sigue criterios similares: al menos tres días consecutivos con temperaturas máximas por encima del percentil 95 del periodo de referencia (julio y agosto de 1971-2000) en al menos el 10% de las estaciones. Este enfoque técnico permite a los científicos distinguir entre variabilidad climática normal y tendencias a largo plazo.
Enero 2026: un mes especialmente lluvioso
Además del debate sobre el frío, la AEMET destaca que enero de 2026 está siendo notablemente húmedo. "Probablemente sea el mes de enero más lluvioso desde 2010", señala del Campo. Esta situación se debe al desplazamiento del anticiclón de las Azores y al posicionamiento de las altas presiones al norte de Europa, lo que permite que las borrascas atlánticas alcancen la península de forma más directa y sostenida. Un patrón similar ya se observó a finales de enero de 2021 y en marzo de 2025, generando episodios de lluvia intensa y acumulada en poco tiempo.
La agencia insiste en que su labor es comunicar datos con precisión, no minimizar las condiciones meteorológicas que vive la población. El mensaje sobre la ausencia de olas de frío forma parte de un esfuerzo por visibilizar cómo el cambio climático está modificando los patrones climáticos, incluso en aspectos tan cotidianos como la percepción del frío o la frecuencia de fenómenos extremos.
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