El aviso a Marcos Llorente de Luis Quevedo: "Ponerse crema reduce a la mitad el melanoma"

El futbolista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, generó una fuerte polémica en redes sociales al publicar una foto disfrazado de bote de crema solar acompañada del lema “Protección total contra tu biología”. En el post, el jugador argumentaba que el sol no es el enemigo, que la crema solar es “un invento para venderte historias” y que no existe una relación causal entre la exposición solar y el melanoma. Para sustentar su postura, mostró una gráfica en la que, entre 2000 y 2020, aumentan simultáneamente los casos de melanoma y las ventas de fotoprotectores en Estados Unidos.

La publicación encendió el debate, acumuló miles de comentarios y provocó que el divulgador científico Luis Quevedo respondiera con un vídeo que, a su vez, recibió réplica del propio Llorente. En una entrevista reciente con Jaime Cantizano en el programa “Por Fin”, Quevedo desglosó los aciertos y los errores estadísticos y científicos del mensaje del futbolista, y concluyó con una recomendación clara: “por favor, pónganse crema. Y si no, busquen sombra”.

Índice

Lo que dice Luis Quevedo

Quevedo resumió el post de Llorente en “cinco bits”. Reconoce que contiene “partes razonables” –por ejemplo, que el sol no es un enemigo absoluto y que exponerse bruscamente después de largos periodos sin luz es un error– y “partes peligrosamente falsas”, entre ellas la idea de que la crema solar sería un “timo”.

El punto central del argumento de Llorente es la correlación entre el aumento de los diagnósticos de melanoma y el crecimiento de las ventas de protectores solares. Según Quevedo, “confundir correlación con causalidad es un clásico error de estadística”.

Cuatro ideas que desmontan la interpretación simplista

El aviso a Marcos Llorente de Luis Quevedo: "Ponerse crema reduce a la mitad el melanoma"
  • Detección precoz. El incremento de casos se debe, sobre todo, a una mayor vigilancia dermatológica, a la ampliación de protocolos de revisión y a biopsias con umbrales de sospecha más bajos. Un estudio publicado en 2024 en el Journal of Dermatology muestra que los melanomas localizados han aumentado, mientras que los invasivos y metastásicos se mantienen estables.
  • Mortalidad estable. La tasa de mortalidad por melanoma no ha crecido al mismo ritmo que los diagnósticos, lo que indica que la mayor cantidad de casos detectados no implica una epidemia, sino una detección más eficaz.
  • Retardo biológico. El cáncer de piel se desarrolla lentamente. El daño UV que aparece en la gráfica de 2010 corresponde a exposiciones de los años 70‑80, época en la que la cultura de protección solar era mucho más laxa.
  • Ensayo australiano. En el llamado “Hamburg trial”, más de mil voluntarios fueron divididos en dos grupos: uno obligó a usar protección solar diariamente y el otro pudo hacer lo que quisiera. Tras diez años, el grupo protegido presentó un 50 % menos de melanomas, lo que constituye, según Quevedo, “la prueba más sólida de que la crema solar reduce la incidencia de melanoma”.

En cuanto al mito de que la crema solar bloquea la síntesis de vitamina D, Quevedo admite que la radiación UV es necesaria para producirla, pero aclara que la diferencia entre el SPF indicado en el envase y la protección real que se consigue al aplicarla suele reducirse drásticamente. Un SPF 50 puede comportarse como un SPF 7 en la práctica, lo que permite suficiente exposición UV para mantener niveles normales de vitamina D, según una revisión de 76 estudios publicada en 2019.

Puntos Clave
  • El futbolista Marcos Llorente generó polémica al afirmar que la crema solar es un “timo” y que el aumento de melanoma se debe a su uso, basándose en una correlación entre casos de melanoma y ventas de fotoprotectores (2000‑2020)
  • Luis Quevedo desmontó el argumento señalando que confundir correlación con causalidad es un error estadístico clásico y explicó que el incremento de diagnósticos se debe principalmente a una mayor detección y vigilancia dermatológica
  • Quevedo destacó que, aunque el sol no es un enemigo absoluto, la exposición brusca después de periodos prolongados sin luz es peligrosa y que la crema solar sigue siendo una medida eficaz de protección contra el melanoma
  • Recomendación final de Quevedo: usar

Preguntas acertadas, conclusiones equivocadas

Quevedo reconoce que Llorente formula preguntas válidas, como la crítica al número absoluto de melanomas detectados en el “Hamburg trial” (11 en el grupo protegido vs. 22 en el grupo libre) y la observación de que, al sentirse protegidos, algunos usuarios tienden a exponerse más al sol. Sin embargo, discrepa con la conclusión de que la crema sea innecesaria; la reducción del 50 % en incidencia, aunque basada en números absolutos modestos, es estadísticamente significativa en un ensayo randomizado bien controlado.

El científico también abordó la relación entre exposición solar, salud mental y luz roja, confirmando que la radiación UV favorece la producción de neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo. No obstante, subrayó que ni un SPF alto ni una protección total bloquean por completo la señal solar, por lo que el cerebro sigue recibiendo estímulos suficientes.

Sobre la supuesta “sabiduría ancestral” de los paleolíticos, Quevedo explicó que la esperanza de vida en esa época raramente superaba los 50 años, mientras que la mayoría de los melanomas se diagnostican en personas mayores de esa edad. “Hoy podemos vivir hasta los 80 o 90 años, y esa longevidad nos permite desarrollar cánceres que antes no llegábamos a ver”.

Industria, filtros químicos y alternativas minerales

Ante las acusaciones de que defiende a la industria farmacéutica, Quevedo afirmó que no vende cremas y que se basa en el consenso científico y en la mejor evidencia disponible. Reconoce que algunos filtros químicos pueden detectarse en sangre tras un uso intensivo y que la FDA ha solicitado estudios de seguridad adicionales, pero insiste en que, hasta la fecha, no se ha demostrado toxicidad significativa.

Para quienes prefieren evitar los filtros químicos, existen opciones de protección física, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, que actúan como barrera y, según la evidencia actual, no se asocian a problemas de salud.

Un mensaje conciliador

Cuando se le preguntó cómo reaccionaría si encontrara a Llorente en un restaurante, Quevedo respondió que le agradecería su educación y su curiosidad, pero le aconsejaría que “también se puede tener sobredosis de escepticismo”. Recomienda escuchar a los expertos, mantener una actitud crítica razonable y, sobre todo, combinar varias medidas de protección: exposición gradual, ropa adecuada, sombrero, sombra y, cuando sea necesario, crema solar.

En sus propias palabras, el mensaje clave no es demonizar el sol, sino aprender a convivir con él de forma segura, tal como lo hacían nuestros abuelos: “el sol no es bueno en exceso”.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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