Ángel Stanich revela secretos del rock y el humor en la hierba
Ángel Stanich, uno de los compositores más singulares del panorama musical español, abre las puertas de su proceso creativo en un profundo recorrido por su nueva obra, *Por la hierba*, disco que marca su regreso con sello propio: una mezcla aguda de rock, ironía y letras que esconden mordacidad bajo una aparente ligereza. En una conversación cercana pero reveladora, el artista repasa sus orígenes, sus batallas personales y el largo camino que lo ha traído hasta este nuevo capítulo de su carrera.

De Cantabria a los escenarios: el camino de Stanich
Nacido en Cantabria, Ángel Stanich forjó sus primeras inquietudes musicales entre ensayos caseros y la admiración por bandas que conjugaban el rock con una mirada crítica y desenfadada. Aunque su formación académica lo llevó a estudiar Periodismo en Valladolid, fue en los márgenes de las aulas donde comenzó a dar forma a sus canciones, convirtiendo anécdotas, frustraciones y observaciones sociales en letras con gancho y personalidad.
Con el tiempo, su voz singular lo posicionó como un referente del humor inteligente en la música en español. Sin embargo, tras varios años de actividad constante, una profunda depresión lo alejó de los escenarios. Fue un periodo de silencio, introspección y lucha interna que, aunque doloroso, terminó por nutrir su creatividad. “Volví porque necesitaba contar lo que había vivido, pero con mi tono: sin victimismo, con distancia, con ironía”, confiesa.
Claves de *Por la hierba*

- El disco combina guitarras contundentes con arreglos pop y referencias al rock clásico, todo bajo una producción cuidada y orgánica.
- Las letras, fiel al estilo de Stanich, juegan con el doble sentido, la crítica social y el retrato de lo cotidiano desde una perspectiva inesperada.
- Temas como la ansiedad, la soledad o el paso del tiempo aparecen envueltos en melodías que invitan a reír, aunque dejen una punzada al escucharlas con atención.
*Por la hierba* no es solo un disco, es un acto de resistencia con sonrisa incluida. Ángel Stanich demuestra que puede hablar de lo serio sin dejar de ser divertido, y que, tras el silencio, a veces nace la música más auténtica.
Mira tambien:


Deja una respuesta