La derecha rompe récords electorales en Castilla y León
Las elecciones autonómicas del 15M en Castilla y León han marcado un hito político al consolidar el bloque de derecha con el mayor porcentaje de voto de su historia: el 56,1%. Esta cifra supera el anterior récord del 53,6% alcanzado en 1987 por la suma de Alianza Popular y CDS, y también el 53,3% obtenido en las elecciones anteriores. El resultado refleja una consolidación del PP, un crecimiento sostenido de Vox y la irrupción, aunque residual, de Se Acabó la Fiesta (SALF), que ha influido de forma clave en el reparto final de escaños. La región, tradicionalmente conservadora, ratifica una dinámica de poder prolongada del PP, que ahora deberá negociar su futuro gobierno bajo la incertidumbre de una posible repetición electoral, tal y como adelantó el candidato socialista, Carlos Martínez.

El PP de Mañueco, principal beneficiario del crecimiento electoral
El Partido Popular, liderado por Alfonso Fernández Mañueco, ha sido el gran ganador de la jornada electoral, reforzando su posición tanto en zonas urbanas como rurales. En su ciudad natal, Salamanca, el PP subió del 38,5% al 43,2%, con un incremento de 3.000 votos. La formación también ha logrado superar al PSOE en localidades históricamente socialistas, como Béjar (36% frente al 33%), Ciudad Rodrigo (43% frente al 27%) o Guijuelo, donde la diferencia alcanza los 23 puntos. En Zamora, el PP triunfó en 196 de los 248 municipios, mientras que en Palencia y Burgos recuperó el liderazgo tras haberlo perdido en 2019 y 2022, aunque por mínimas diferencias: 1.246 votos en Palencia y 1.519 en Burgos. En León, el PP empató a cuatro procuradores con el PSOE, pero aumentó su votación de 56.400 a 65.100, consolidándose como fuerza hegemónica en la región.
Vox, con récord de voto pero frustrado en el reparto de escaños

Aunque Vox no logró superar el umbral del 20%, alcanzó su mejor resultado histórico en unas autonómicas en Castilla y León, con un apoyo que ronda el 18-19%. Sin embargo, la formación de extrema derecha se quedó a las puertas de tres procuradores clave en Valladolid, Zamora y Segovia, perdiéndolos por estrechos márgenes: 1.680 votos en Valladolid, 284 en Zamora y 1.600 en Segovia. La irrupción de Se Acabó la Fiesta, con un 1,4% del voto total, fue determinante: sumó 4.435 votos en Valladolid, 895 en Zamora y 1.195 en Segovia. Aunque desde Vox insisten en que esos votos no eran necesariamente suyos, su ausencia impidió que la formación superara el 20% y ampliara su representación. Curiosamente, Vox obtuvo su mayor apoyo en municipios pequeños, con menos de 1.000 habitantes, donde logró la victoria en 68 localidades, destacando en zonas como Barruecopardo (Salamanca), Argañín (Zamora) o Burón (León).
Un dato simbólico: el 93% de la derecha en Villán de Tordesillas
- En Villán de Tordesillas (Valladolid), con apenas 97 habitantes, la derecha y la extrema derecha sumaron el 93,18% del voto.
- Vox obtuvo 47 votos (más del 50%), el PP 28, y FE de las JONS y el PSOE empataron con 4 votos cada uno.
- Este resultado ejemplifica la profundización del voto conservador en pequeños municipios rurales.
PSOE, en ascenso como principal fuerza de oposición
El PSOE, liderado por Carlos Martínez, ha logrado un crecimiento significativo: pasó del 30% al 30,8% del voto y obtuvo dos escaños adicionales, llegando a 30 procuradores. Su fortaleza se ha asentado en ciudades medianas como Ponferrada, Aranda del Duero y Miranda de Ebro, así como en dos capitales: Palencia y Soria. En esta última, Martínez, que es alcalde desde 2007, logró un respaldo contundente: del 18,6% en 2022 al 32,03% en 2024. El partido provincialista Soria Ya, que antes era dominante, se desplomó del 50% al 23,4%, transfiriendo buena parte de su apoyo al PSOE. Esta recuperación le permite al partido socialista presentarse como una oposición fortalecida, pese a no haber logrado romper la hegemonía del bloque de derecha.
La izquierda a la izquierda del PSOE, en mínimos históricos
El desplome de la izquierda alternativa ha sido uno de los fenómenos más notorios de estas elecciones. Unidas Podemos, que en 2022 obtuvo 62.138 votos, cayó a poco más de 6.000. La nueva coalición de IU-Movimiento Sumar-Verdes Equo apenas alcanzó los 27.000 votos, lo que supone una pérdida neta de más de 23.500 papeletas. El conjunto de la izquierda a la izquierda del PSOE no superó el 2,9%, la peor marca en la historia electoral de la región. Ni siquiera en Zamora, donde IU tiene al único alcalde de izquierdas en una capital, lograron un resultado destacable: apenas el 4,95%, muy por debajo del PP (35,7%), PSOE (31%) y Vox (17,4%). En Valladolid, el voto urbano de Podemos se desinfló del 19.100 a 2.300 votos, lo que evidencia una crisis profunda en su base social y una clara transferencia de apoyos al PSOE.
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