Sánchez destapa la verdad oculta de Feijóo y Abascal sobre Irán

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pronunció este miércoles una enérgica intervención en el Congreso, apenas un mes después de que comenzaran los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde los primeros segundos de su discurso, evocó el histórico “No a la guerra” que movilizó a millones de personas en España en 2003 contra la invasión de Irak, estableciendo una comparación directa entre aquel conflicto y la actual escalada en Oriente Medio. A lo largo de su intervención, Sánchez acusó al PP y a Vox de cómplices por su silencio o apoyo a la acción militar, al considerarla “injusta e ilegal”, y calificó ese silencio como “cobardía y complicidad”, no como prudencia o lealtad institucional.

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Un discurso de contraste histórico y político

Con un tono claramente ofensivo y político, Sánchez aprovechó la sesión parlamentaria para trazar un paralelismo contundente entre la gestión del conflicto en Irak por parte del Gobierno de José María Aznar y la actual crisis en Irán. Denunció que Aznar arrastró a España a “la locura” de la guerra de Irak por motivos personales, buscando simplemente “sentirse importante”, tener el privilegio de “que Bush le invitara a un puro” y “poner los pies sobre la mesa”. Para Sánchez, aquella decisión, tomada pese al rechazo masivo de la ciudadanía, fue un acto de “dignidad nacional a cambio de una foto” y un “desastre geopolítico” del que aún se siguen pagando las consecuencias.

Recordó que la guerra de Irak generó más de 300.000 muertos, cinco millones de desplazados, inestabilidad regional y fortaleció a grupos como Al Qaeda y Daesh. Asimismo, provocó tensiones dentro de la Unión Europea, crisis migratorias y ataques yihadistas. En este contexto, criticó duramente a Alberto Núñez Feijóo por insinuar que una eventual oleada de atentados en España podría deberse a la regularización de inmigrantes, a lo que respondió con contundencia: “¡Qué cinismo y qué falta de respeto a las víctimas!”.

El presente como repetición de la tragedia

Sánchez confronts Feijóo and Abascal on Iran controversy
  • Sánchez alertó de que la historia se repite, pero “no como farsa, sino como tragedia”, sustituyendo a Aznar por Feijóo y Abascal, y a Bush por Trump.
  • Señaló que Irán es un país dos veces más poblado que Irak en 2003 y con un peso económico cinco veces mayor, además de contar con un ejército más numeroso que los de Francia, Alemania e Italia juntos y con tecnología militar avanzada.
  • Por ello, consideró que el escenario actual es aún más grave, con un impacto global potencialmente más devastador.

El presidente responsabilizó a Donald Trump de haber desbaratado un posible acuerdo nuclear con Irán para impulsar una ofensiva militar junto a Israel. Hasta la fecha, según expuso, el conflicto ha dejado casi 2.000 muertos, cuatro millones de desplazados, un gasto de 12.000 millones de dólares en operaciones bélicas y una fuerte contracción del comercio y el turismo mundiales. En España, el impacto ya se nota con alzas en los precios y una caída acumulada del Ibex del 9%, lo que supone una pérdida de valor de las empresas españolas cercana a los 100.000 millones de euros en menos de un mes.

Puntos Clave
  • Sánchez compara la actual escalada en Irán con la guerra de Irak de 2003 y evoca el "No a la guerra" que movilizó a millones en España
  • Acusa al PP y a Vox de cómplices por su silencio o apoyo a los bombardeos contra Irán, al considerarlos injustos e ilegales
  • Critica duramente a Aznar por arrastrar a España a la guerra de Irak por intereses personales y califica esa decisión como un desastre geopolítico
  • Relaciona las consecuencias de la guerra de Irak con la actual inestabilidad en Oriente Medio, el fortalecimiento del yihadismo y las crisis migratorias

Un balance catastrófico y una respuesta del Gobierno

Para Sánchez, el balance del conflicto es “un desastre absoluto”: se ha socavado el derecho internacional, se ha desestabilizado Oriente Medio, se ha revivido el conflicto en Líbano e Irak, y se ha dado más margen de maniobra a Vladimir Putin. Además, en Irán, el fallecimiento del líder supremo Alí Jameneí ha sido aprovechado por su hijo Mojtaba, a quien calificó como “más dictatorial y sanguinario”, y partidario de desarrollar armas nucleares.

Frente a esta situación, el presidente destacó las acciones del Gobierno español: la negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón por parte de Estados Unidos, la evacuación de 8.000 ciudadanos españoles y la aprobación de un plan de respuesta económica y social de 5.000 millones de euros, con 80 medidas incluidas. Este paquete, subrayó, será el “mayor escudo social y económico de toda la UE” y será convalidado en el Congreso este jueves.

En contraste, recordó que el Gobierno de Aznar en 2003 no aprobó ninguna medida de apoyo a familias, ciudadanos ni empresas. Ironizó sobre el exministro Cristóbal Montoro, aludiendo a su caso de corrupción: “Se ve que estaba demasiado ocupado enriqueciéndose y traficando con el BOE como para preocuparse por la ciudadanía”.

Un discurso de afirmación patriótica y soberanía

Sánchez defendió que oponerse a una guerra ilegal es un acto de patriotismo, no de debilidad. “España es hoy una referencia internacional en defensa de la paz y del derecho internacional”, afirmó, reclamando orgullo por una posición que, a su juicio, protege los intereses reales de los españoles y europeos. Insistió en que ser aliado de Estados Unidos no implica “obediencia ni seguidismo ciego”, sino coraje para decir “la verdad, aunque sea incómoda”.

Reiteró que su Gobierno no será cómplice de “agresiones ilegales ni de mentiras disfrazadas de libertad”, y cerró con un mensaje firme: “No esta vez, no mientras yo sea presidente del Gobierno”.

Críticas directas a Feijóo y la oposición

En su réplica, Sánchez no ahorró dardos contra Feijóo, al que acusó de carecer de conocimiento sobre Irán: “¿Sabe cuántos habitantes tiene? ¿Puede tener empatía con la sociedad iraní?”. Le reprochó haber celebrado los bombardeos del 28 de febrero sin mostrar “un mínimo de empatía” y haber usado los mismos argumentos “espurios” que Aznar para justificar la guerra: caída del régimen en nombre de la democracia, amenaza nuclear, financiación del terrorismo.

“¿Pero dónde lo ha leído, en OK Diario?”, ironizó, y señaló que los servicios antiterroristas estadounidenses no detectaron riesgo de bomba nuclear. También le recordó que no ha aclarado su postura sobre Gaza, Cisjordania o el Líbano, ni si apoyará el decreto ley anticrisis. “Ni usted es presidente del Gobierno ni Abascal su vicepresidente”, sentenció.

Finalmente, lanzó un golpe demoledor: “Usted no está preparado para llevar el timón de este país. La política nacional o le queda lejos o le queda grande. Ya sé que las verdades duelen”. Aunque intentó presionar para que el PP revelara su voto sobre el paquete de medidas, no obtuvo respuesta. No obstante, el texto ya contaría con los apoyos necesarios para su aprobación.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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