La UE cambia las reglas para los viajes: lo que debes saber antes de reservar tus vacaciones
La Unión Europea ha aprobado una actualización clave de las normas que regulan los derechos de los viajeros aéreos, tras años de debate y de presión de consumidores y organizaciones que exigían mayor claridad, rapidez y utilidad en la protección del pasajero cuando un viaje se complica.

Principales cambios para las aerolíneas
Entre los aspectos más relevantes, las compañías aéreas deberán comunicar de forma más ágil y comprensible los derechos de los pasajeros. La nueva normativa obliga a informar a los viajeros sobre sus derechos y los procedimientos de reclamación en un plazo máximo de cuatro días desde la finalización del vuelo. Además, el plazo para presentar solicitudes de indemnización se ha ampliado a nueve meses, y la aerolínea dispone de 30 días para responder, pagar o justificar la denegación de la compensación.
Otro punto destacado es la mayor transparencia en la presentación de precios. Las tarifas deberán ser comparables y el coste total debe quedar claro desde el momento de la reserva, evitando recargos inesperados que suelen generar malestar entre los usuarios.
Equipaje y embarque

- El derecho a transportar un artículo personal (mochila o bolsa pequeña) sin coste adicional queda reconocido expresamente.
- La OCU critica que el artículo no extienda la exención a la maleta de cabina, considerándolo un retroceso respecto a las expectativas de los consumidores.
- Se prohíben cobros por corregir errores ortográficos en el nombre del pasajero o por emitir la tarjeta de embarque en papel si ya se ha facturado digitalmente.
- No se podrá negar el embarque a quien presente una tarjeta impresa generada a partir de un billete digital.
Protección a familias y colectivos vulnerables
- Las familias con menores de 14 años podrán sentarse juntas sin coste adicional.
- El mismo derecho se extiende a pasajeros con discapacidad, personas con movilidad reducida y mujeres embarazadas.
- Queda prohibida la aplicación de políticas de “no presentación” en vuelos de regreso, evitando que el viajero sea penalizado por no haber utilizado el tramo de ida.
En caso de incidencias, los derechos del pasajero se mantienen. Si el vuelo sufre un retraso superior a tres horas, se cancela con menos de 14 días de antelación o se deniega el embarque, el viajero podrá solicitar una compensación económica de entre 250 y 600 euros, según la distancia del trayecto, o bien optar por un vuelo alternativo.
La normativa también impone a las aerolíneas la obligación de proporcionar asistencia básica mientras el pasajero espera. Se deben ofrecer bebidas a partir de la segunda hora de retraso, comida tras tres horas y alojamiento cuando el retraso sea prolongado, con un límite máximo de tres noches.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha señalado que, aunque la reforma supone un avance, aún quedan aspectos pendientes de perfeccionar, como la extensión de la exención de pago para la maleta de cabina y la claridad en algunos procedimientos de reclamación.
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