Marta Insausti, "La motera", relata su vuelta al mundo en moto tras superar un cáncer
Tras superar un cáncer, la motera española Marta Insausti decidió emprender una vuelta al mundo en solitario sobre dos ruedas, recorriendo más de 50 000 kilómetros y convirtiendo la aventura en un proyecto solidario. La idea nació cuando la Fundación Vicente Ferrer la invitó a conocer de primera mano sus iniciativas en la India, y ella respondió que la vida “siempre decide por nosotros”.
Hasta ese momento Insausti nunca había realizado un gran viaje en moto ni había viajado sola. Su compañera de ruta fue una Royal Enfield Himalaya de 400 cc, a la que llamó “La Chiquitina” por su tamaño. El itinerario la llevó por Europa, Turquía, Irán, Pakistán, la India, el sudeste asiático, Nueva Zelanda, Chile, Perú, México y Estados Unidos.
Un reto solidario alrededor del mundo
El diagnóstico de cáncer cambió su perspectiva y la impulsó a convertir la vuelta al mundo en una campaña para recaudar fondos tanto para la Fundación Vicente Ferrer como para la asociación Cris Contra el Cáncer. “Si sigo aquí es gracias a la investigación. Gracias a ella, mucha gente seguimos viva”, declaró.
En Irán, Insausti rodó acompañada de su hija, a pesar de que las leyes locales prohíben a las mujeres conducir motocicletas. Allí recibió el apoyo y la admiración de otras mujeres, quienes les agradecían su valentía. La experiencia más memorable fue el viaje en el vagón exclusivo para mujeres del metro de Teherán, que describió como “una fiesta”. Además, al visitar mezquitas en Isfahán, quedó impresionada por la diversidad de sus interlocutoras: una profesora universitaria de inglés y una mujer profundamente religiosa, “dos mundos muy diferentes pero igualmente enriquecedores”.
Al cruzar a Pakistán, la viajera tuvo que transitar la región de Baluchistán bajo escolta militar debido a la inseguridad. “Pasar de estar libre todo el día a ir de cuartel en cuartel fue un mundo súper raro”, comentó. Aunque asegura no haber sentido miedo, reconoce que la incertidumbre de los trámites fronterizos fue uno de los mayores retos.
La pandemia complicó aún más la travesía. Al llegar a Chile, la cerradura de fronteras la obligó a dejar su moto abandonada durante dos años, lo que hizo que la segunda fase del viaje, después del COVID‑19, resultara mucho más difícil que la primera.
El destino que marcó el inicio de la aventura, la India, también fue uno de los momentos más emotivos. En Anantapur, Insausti fue recibida con un cálido abrazo por Ana Ferrer y el equipo de la Fundación Vicente Ferrer, y pudo conocer de cerca los proyectos que había inspirado su viaje. “Te das cuenta de que lo que está haciendo la Fundación en la India es algo realmente increíble”, afirmó.
Al concluir la vuelta al mundo, la motera puso en marcha “El Almacén de Viajes”, un espacio dedicado a organizar charlas, talleres de escritura y otras actividades relacionadas con los viajes, con el objetivo de mantener el contacto humano que descubrió durante su recorrido.
La entrevista completa con Marta Insausti se emitió en el programa Gente Viajera de Onda Cero, presentado por Lorena Pérez Mansillas los sábados y domingos de 12:00 a 14:00 horas.
Mira tambien:


Deja una respuesta