La prensa marroquí calienta a la opinión pública: "La raíz del problema en Ceuta es que está en territorio marroquí"
Conforme avanza la semana, se van aclarando los motivos que dieron origen a la crisis migratoria que estalló cuando miles de personas cruzaron desde Marruecos a Ceuta. El Gobierno marroquí, sin embargo, mantiene su versión oficial: la tragedia se habría producido a causa de la información engañosa difundida en redes sociales, de las redes de trata de personas y de una interpretación errónea de la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las llamadas “devoluciones en caliente”.

Esta posición de Rabat coincide con la postura del Ejecutivo español encabezado por Pedro Sánchez. Salvo la ministra de Defensa, Margarita Robles, el resto de miembros del Gobierno han defendido en todo momento el papel de Marruecos como socio “fiable” en la gestión de la crisis. Solo el grupo Sumar ha manifestado críticas al gobierno marroquí, al que responsabiliza de la muerte de cerca de un centenar de migrantes.
Reacciones del gobierno español y la percepción en Marruecos
Mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajó este martes a Bruselas para intentar convencer a sus homólogos europeos de la correcta gestión de la crisis, el clima de opinión en Marruecos parece alejado de la narrativa oficial. Los medios marroquíes describen a los migrantes que llegaron a España como “jóvenes engañados” por la sentencia del Supremo, pero su argumentario va más allá de la cuestión judicial.
El diario Le360, afín al secretario personal del rey Mohamed VI, publicó un artículo en el que se refiere a la “anómala situación geopolítica de las ciudades ocupadas en territorio marroquí”. El medio asegura que el actual statu quo en Ceuta y Melilla “ya no es viable” y añade que la recuperación de los enclaves es inevitable, condicionada por la geografía, la demografía y una “sólida lógica histórica”.
Por su parte, Hespress, el portal digital más leído en Marruecos, ofreció un análisis que expone la perspectiva suramericana sobre lo sucedido. Mohamed El Jashani, investigador especializado en migración, advierte que la oleada migratoria podría repetirse en el futuro si persisten las causas que la originaron, particularmente porque Ceuta está situada en territorio marroquí.
El análisis de Hespress también señala que las medidas de seguridad “nunca han sido eficaces” y remonta la raíz del problema al “carácter colonial” de Ceuta y Melilla, junto a otras posesiones españolas en el norte de África: el peñón de Vélez de la Gomera, las islas Chafarinas, Alhucemas y el islote de Perejil.
El mismo argumento aparece en Le360, que cita al Tribunal Supremo como “origen directo” de la afluencia, pero sitúa la verdadera causa en la titularidad de los enclaves. Según el medio, resulta “difícil comprender la lógica de que partes del territorio nacional marroquí permanezcan bajo soberanía española”.
En conclusión, los medios marroquíes sostienen que mientras Ceuta y Melilla sigan bajo dominio español, se producirán crisis similares a la de la semana pasada.
Perspectiva académica y el debate sobre autodeterminación
Jalid El Chiyat, profesor marroquí de Relaciones Internacionales que intervino en Hespress, lleva la discusión al plano de la autodeterminación. Según él, el Gobierno de Pedro Sánchez debería abrir un debate franco, claro y valiente sobre la naturaleza política de los enclaves, que “afirma defender los derechos de los pueblos a la autodeterminación”.
El argumento de El Chiyat se enlaza con críticas de altos cargos israelíes, que recientemente han recordado a España que defiende la autodeterminación palestina mientras mantiene enclaves coloniales en África. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, preguntó en redes: “Si el Ejecutivo español defiende a Palestina de la ocupación israelí, ¿por qué mantiene colonias en su territorio?”.
La cuestión cobra especial relevancia al considerar que las autoridades alauíes nunca han permitido un referéndum sobre el futuro del Sáhara Occidental, territorio que la ONU sigue considerando una colonia española. En 2021, Marruecos impuso una sanción a España tras el tratamiento del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en territorio español, y un año después Pedro Sánchez respaldó el plan de autonomía marroquí como “la solución más seria y realista”.
El debate sobre el Sáhara Occidental vuelve a la agenda tras la visita del presidente del Gobierno a Argelia, tradicional rival de Marruecos por su apoyo al Polisario, y la reciente presentación en el Congreso de una ley que otorgaría la nacionalidad española a saharauis nacidos bajo administración española.
El profesor El Chiyat sostiene que el reconocimiento de la “autonomía” del Sáhara Occidental por parte de España podría ser una maniobra política y que, mientras persistan “otros factores determinantes” en la relación hispano‑marroquí –como la cuestión saharaui– no se producirá un cambio sustancial en la política geopolítica respecto a Ceuta y Melilla.
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