"¡Un caballa nunca se rinde!": vecinos de Ceuta vuelven a la calle para protestar por la situación migratoria
Este viernes, cientos de vecinos de Ceuta volvieron a tomar las calles en una nueva movilización convocada por la plataforma Ceuta Unida y el colectivo Varela, con el objetivo de defender la autonomía de la ciudad. Portando banderas de España y las consignas que han caracterizado las protestas de los últimos días, los manifestantes se concentraron en el Puente del Cristo y en los puentes del Foso para iniciar una marcha única que recorrió las principales arterias urbanas.
Desarrollo de la marcha y reacciones
La convocatoria se difundió durante varias horas a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, insistiéndose en que los participantes se reunieran en un punto único para evitar la dispersión y lograr una mayor visibilidad. La marcha arrancó sobre las 19:30 h desde el Puente del Cristo, dirigiéndose hacia las playas del Trampolín y Benítez, donde continúan instalados grupos de migrantes que llegaron tras la entrada masiva del 30 de julio.
El recorrido atravesó distintas barrios, incorporando a vecinos que se sumaban al paso de la marcha. Antes de iniciar, los presentes aplaudieron a la dirigente de Jupol, Laura García, a quien entregaron flores, y entonaron el himno nacional.
Entre los participantes se encontraba Eros Recio, artista y embajador de la ONU para personas con discapacidad, quien viajó a Ceuta para observar de primera mano la situación de los colectivos vulnerables ante el clima de inseguridad y incertidumbre. Recio manifestó su intención de organizar futuros encuentros que ayuden a restablecer la normalidad social y a mitigar el impacto del miedo y el estrés en estos grupos.
Los manifestantes ocuparon la carretera mientras coreaban consignas como “¡Ceuta, Ceuta!”, “¡Un caballa nunca se rinde!” y “¡Invasores, expulsión!”. En un momento también dirigieron gritos contra el medio La Sexta: “¡Mentirosos, fuera La Sexta!”. Un instante emotivo se produjo en la barriada de Villajovita, donde una vecina lanzó flores desde su ventana al paso de los manifestantes.
Los organizadores reiteraron que la protesta debía ser pacífica y sin agresiones, dejando cualquier incidente en manos de la Policía. No obstante, el mensaje de convocatoria incluía una estrategia que incitaba a “desesperar” a los migrantes para que fueran ellos los que atacaran, sugiriendo que la Policía podría responder con “el uso gradual de la fuerza” para “defendernos”. Este llamado a provocar tensión se produjo tras los enfrentamientos registrados el jueves, cuando la marcha que atravesó la playa de Benítez terminó con destrozos y la quema de estructuras usadas como refugio.
En paralelo, poco antes del inicio de la marcha, la Cruz Roja realizó un reparto de alimentos en la playa del Trampolín. La organización accedió a la zona sin incidentes y distribuyó comida entre los migrantes presentes. Unidades de la Unidad de Intervención Policial (UIP) estuvieron desplegadas para garantizar la seguridad y prevenir posibles enfrentamientos. Tras finalizar la entrega, los migrantes reutilizaron el cartón empleado como material para improvisar camas.
El reparto contó con la presencia de Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), quien se encontraba en Ceuta con su equipo. Este acto se produjo un día después de que manifestantes bloquearan el paso de un camión de ayuda humanitaria de Cruz Roja durante las protestas del jueves, un episodio que incrementó la tensión en la zona.
La ministra de Sanidad, Mónica García, expresó su apoyo a los voluntarios de Cruz Roja y afirmó que “algo muy profundo se ha roto en nuestra sociedad” si se impide a la organización distribuir alimentos a personas que carecen de recursos.
Mientras la marcha se desarrollaba, decenas de ciudadanos se congregaron frente a la Delegación del Gobierno de Ceuta bajo el lema “Sin violencia, sin odio, sin racismo”. Los organizadores de esta concentración, que contó con la participación de cristianos, musulmanes, judíos e hindúes, reivindicaron “nuestra tierra, nuestra seguridad y nuestro futuro” rechazando cualquier forma de violencia y discriminación.
La concentración se inscribe en un contexto de creciente tensión en Ceuta, a casi un mes de la entrada masiva de migrantes del 30 y 31 de julio. En los últimos días se han sucedido protestas en distintos puntos de la ciudad, incluyendo manifestaciones frente a la Delegación del Gobierno y desplazamientos hacia los asentamientos donde permanecen grupos de migrantes. La Policía Nacional ha intervenido en varias ocasiones para evitar enfrentamientos directos entre manifestantes y migrantes, mientras el Gobierno de Ceuta ha lanzado un llamado a la calma, enfatizando que “nunca con violencia” y que “Ceuta somos todos”.
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