Monólogo de Alsina: "Sánchez se había hecho Latre y disfrutaba poniéndose y quitándose cera para caracterizarse"
En una noche de insomnio, el narrador describe un sueño en el que despertó dentro del set de “El Hormiguero”, pero no en la sección de motos, sino en un hormiguero de “Verd”. La sensación de falta de aire y los túneles estrechos se combinan con la imagen de una obrera autoritaria que lo incita a moverse, recordando a Miriam Nogueras.
Las hormigas, dotadas de manos, intentan atraparlo mientras giran frenéticamente sus muñecas. La claustrofobia lo lleva a solicitar al árbitro que pitara el intermedio, mientras acumula provisiones no perecederas para el invierno. En su fuga, logra asomar la cabeza a la superficie, solo para ser pisado por un robot bailarín de música ligera; el episodio se repite con trece robots recién llegados de China, sin mediación alguna de Zapatero.
Personajes y referencias que aparecen en el sueño
El relato menciona a Pablo Motos, quien le habla de la inteligencia artificial con un tono casi poético; a Sara Baras, que advierte sobre la pérdida de empleo; y a los conductores “Rafa” y el propio narrador, cuyas voces clonadas aparecen en programas como “Rio Venceremos” y “Rio Pirenaica”. Asimismo, aparecen referencias a “Bella Ciao”, a la figura de “Pisarello”, y a la transformación del Hormiguero en la galería del museo de cera de Madame Tussauds.
En la zona de terror del museo, el sueño muestra a una figura “clavita” a Sánchez que, en realidad, es Latre, y a su vez se presenta como Sánchez. El presidente de “Verd” imita a don Juan Carlos, a María Jesús Montero y a Isabel Díaz Ayuso, mientras el público entra en “modo despiporre”. Los visitantes claman “¡Haga a Page, haga a Page!” y Sánchez se traviste de manchego para participar en la procesión del Corpus.
El relato continúa con Latre (como Sánchez) llamando a Mohamed para preguntar por la situación, y el rey, algo displicente, delega la conversación al ministro de Exteriores, que resulta ser Albares. El sueño sugiere que, si Albares acudiera al Hormiguero, podría bailar con los robots chinos en homenaje a Xi Jinping.
En otra escena, Zapatero todavía gobierna y recibe una televisión de Canal Plus‑Ultra. Al volver a la cama, el narrador encuentra en la mesilla a Jorge Freire, quien le susurra una frase de Schopenhauer: “Los dos enemigos principales del hombre son el dolor y el aburrimiento”. Al preguntar por los enemigos de la mujer, Freire responde que son “el aburrimiento y el hombre”.
El sueño cierra con la afirmación de que hay varios hombres y programas de “rio”, pero solo uno llamado “Más de uno”.
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