El Ifni se mira en el espejo de los saharauis: "Queremos recuperar nuestra nacionalidad española"

Las huellas del dominio español aún se perciben en las calles de Sidi Ifni, la antigua capital de una de las provincias españolas en África que, en 1969, abandonó el territorio. A diferencia del Sáhara Occidental, la cesión a Marruecos se realizó mediante un acuerdo reconocido por el derecho internacional. Sin embargo, la población local no ha borrado los vínculos con España, pese a los casi sesenta años transcurridos.

Situada a más de ochocientos kilómetros al sur de Rabat, la ciudad conserva vestigios como el cine Avenida y el edificio del consulado español, símbolos de la época en la que Ifni fue capital de la llamada “África Occidental Española”. Además de estas estructuras, persiste una memoria colectiva dolorosa que sigue observando con atención los acontecimientos en Marruecos.

El reclamo de la nacionalidad española

La reciente aprobación de la ley que otorga la nacionalidad española a los saharauis nacidos durante la administración española ha pasado desapercibida para muchos en Sidi Ifni, pero ha despertado la esperanza de que se reconozca también a los ifneños. Según Nasser, un residente que prefiere mantenerse en el anonimato por temor a represalias, “los ifneños y los saharauis somos uno históricamente; ahora nos separa la política”.

Nasser y otros activistas han enviado una carta al rey Felipe VI en agosto de 2024 solicitando la concesión de la ciudadanía española a los descendientes de los antiguos habitantes de la provincia 51. La petición se basa en la continuidad de derechos históricos que, según ellos, fueron vulnerados cuando España abandonó el territorio.

El vínculo entre Sidi Ifni y España se remonta al siglo XV, cuando los españoles fundaron el asentamiento de Santa Cruz de la Mar Pequeña. Tras el Tratado de Wad‑Ras (1860) y la ocupación del territorio en 1934, Ifni se convirtió en la capital de la África Occidental Española. Durante más de tres décadas, sus habitantes fueron ciudadanos españoles con plena documentación, como recuerda Nasser, cuyo abuelo sirvió como sargento en el Grupo de Tirores de Ifni, una unidad del Ejército que combatió en la Guerra Civil del bando franquista.

Puntos Clave
  • La ciudad de Sidi Ifni conserva restos de la época española, como el cine Avenida y el edificio del consulado, y mantiene una

En 1969, el régimen de Franco cedió la provincia a Marruecos, una medida que, según los testimonios locales, se tomó sin consultar a la población. “De la noche a la mañana nos quedamos abandonados”, lamenta Nasser, señalando que el gobierno marroquí priorizó sus intereses estratégicos en el Sáhara, dejando a los ifneños a la intemperie.

Desde la toma de posesión marroquí, la ciudad ha experimentado una “marroquización” que, según los residentes, busca borrar la huella española. Los edificios coloniales de estilo Art Decó se encuentran en deterioro, y los nombres tradicionales de los barrios, tanto en amazigh como en español, han sido reemplazados por topónimos oficiales de Rabat.

En 2012 surgió la asociación “Ifni, Memoria y Derechos”, cuyo objetivo era proteger el patrimonio histórico, promover el uso del español en la educación local y exigir el reconocimiento de la herencia española. La autoridad marroquí disolvió la asociación en 2016, acusándola de amenazar la integridad territorial del país. Ese mismo año, ocho jóvenes ocuparon pacíficamente el antiguo consulado español, izando la bandera rojigualda y exigiendo la restitución de la ciudadanía. La reacción de la policía marroquí fue inmediata: los manifestantes fueron detenidos y condenados a penas de entre ocho meses y un año de prisión.

El descontento de los ifneños también se extiende a la política migratoria de Marruecos en la frontera con Ceuta y Melilla. Según Nasser, el uso de la presión migratoria y el cierre de la zona franca de Melilla son estrategias deliberadas para debilitar a España. “Rabat juega con los tiempos y las debilidades de Marruecos”, afirma, añadiendo que el objetivo final sería ocupar Ceuta y Melilla mediante la movilización de civiles.

Los residentes de Sidi Ifni consideran que el gobierno español, bajo la dirección de Pedro Sánchez, ha mostrado una postura demasiado complaciente con Marruecos. “Nuestros padres y abuelos fueron soldados de los Tirores de Ifni o empleados públicos de la administración española”, concluye Nasser, recordando los certificados de nacimiento y los documentos militares sellados con el águila imperial. Por ello, exigen la restitución de la nacionalidad que les fue arrebatada sin su consentimiento, como parte de la memoria de la desaparecida provincia 51.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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