De los 12.000 millones de incremento de gasto militar en 2025, el Ministerio de Defensa solo aportó el 12%

El Gobierno ha movilizado una serie de recursos económicos para cumplir con el objetivo de la OTAN de destinar el 2 % del PIB al gasto militar en 2025. Sin embargo, la mayor parte de ese esfuerzo provino de la reorientación de partidas presupuestarias de otras áreas.

Según el último informe del Consejo Fiscal Europeo (AIReF), el incremento real del gasto en defensa para 2025 solo supuso el 0,1 % del PIB, lo que equivale a aproximadamente 1.500 millones de euros. Esta ligera subida se produjo tras un recorte del 0,2 % del PIB en el gasto militar durante 2023, en comparación con 2022.

Índice

Distribución del aumento presupuestario

El gasto público militar totalizó alrededor de 12.000 millones de euros en 2025, de los cuales solo 1.500 millones (12,5 %) se destinaron a defensa. El 87,5 % restante, equivalentes a unos 10.500 millones de euros, fueron asignados a otros ministerios y partidas civiles. Para legitimar esta maniobra, el Gobierno activó la Cláusula Nacional de Salvaguardia (NEC) específica para defensa.

El informe concluye que, si bien la subida de defensa justificó únicamente 1.500 millones de euros (0,1 % del PIB), los 4.500 millones de euros restantes (0,3 % del PIB) provinieron de gastos ajenos a la defensa.

Puntos Clave
  • El aumento real del gasto militar en 2025 fue solo del 0,1 % del PIB

Desvíos presupuestarios principales

De los 12.000 millones de incremento de gasto militar en 2025, el Ministerio de Defensa solo aportó el 12%
  • Desvío total de la Hacienda: La cartera dirigida por la ex ministra de Hacienda, María Jesús Montero, reorientó 5.079 millones de euros de otras partidas a los programas industriales de defensa mediante modificaciones de crédito.
  • Transferencia al Ministerio de Industria y Turismo: 2.819 millones de euros fueron destinados a “aportaciones reembolsables a empresas para el desarrollo de proyectos tecnológicos industriales vinculados a programas de defensa”. De este importe, 2.500 millones provinieron de fondos previstos para comunidades autónomas y 319 millones de fondos de financiación para entidades locales.
  • Programas Especiales de Modernización del Ejército del Aire: Se desviaron 870,43 millones de euros, originalmente provenientes de créditos sobrantes de la liquidación de la pandemia de Covid para entidades locales, de la aportación a la Comunidad Autónoma de Cantabria para proyectos de inversión y de recursos propios de la Renta Nacional Bruta.
  • Financiación de empresas relacionadas con defensa: 728 millones de euros, de los cuales 600 millones fueron obtenidos del Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva y 128 millones de ayudas destinadas al sector turístico.
  • Plan Industrial y Tecnológico de la Seguridad y la Defensa: Se trasladaron 562 millones de euros al Ministerio de Industria, procedentes del Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas, para cubrir actuaciones previstas en dicho plan.

En definitiva, el cumplimiento del objetivo del 2 % del PIB en gasto militar se logró mayormente mediante la reubicación de recursos de otras áreas, más que por un aumento sustancial del presupuesto dedicado a defensa.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir