Última hora sobre las manifestaciones por la vivienda en España, en directo: la acampada de Sol se traslada a otras calles de Madrid
Al terminar la manifestación por el derecho a la vivienda en Valencia, los altercados alrededor del Palau de les Arts dejaron a nueve agentes de la Policía Nacional heridos y a cinco personas bajo custodia, aunque las autoridades advierten que la cifra de detenidos podría incrementarse. Uno de los detenidos habría lanzado pirotecnia, cohetes caseros y vallas contra los agentes mientras intentaba acceder al recinto donde se celebraba el Congreso de Inversiones Inmobiliarias.

Los manifestantes, que formaban parte de la marcha convocada por sindicatos y plataformas ciudadanas, intentaron derribar el cordón policial que se había instalado en los alrededores del edificio. La policía respondió con balas de goma y cañones de humo para contener la situación.
Reacciones políticas y perspectivas
El Partido Popular (PP) condenó los hechos calificándolos de “violencia sembrada por la izquierda” y acusó al Gobierno central de no haber ofrecido soluciones al problema habitacional. El portavoz del grupo parlamentario popular en Les Corts, Nando Pastor, sostuvo que al presidente Pedro Sánchez “solo le queda una salida: convocar elecciones y dar paso a un Gobierno serio”.
Sumar, por su parte, exigió la restitución al Congreso de los decretos de vivienda y alquiler que fueron derogados, argumentando que la iniciativa del gobierno careció de debate previo y que la oposición de Junts a los textos era “por intereses personales”. La portavoz de Sumar y En Comú, Aina Vidal, recordó que las negociaciones sobre la reforma habitacional llevaban tiempo en marcha y que el voto de Junts había sido “pensado en su futuro personal”.
ERC, a través de su secretaria general Elisenda Alamany, pidió al presidente Sánchez que utilice el tiempo que queda en la legislatura para buscar consensos y evitar “shows mediáticos”. El líder de Junts, Jordi Turull, ofreció reabrir la negociación sobre vivienda siempre que el Gobierno no utilice la cuestión como herramienta electoral.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, describió la crisis de la vivienda como “el símbolo del fracaso” del ejecutivo de Sánchez y reiteró su petición de elecciones generales, asegurando que el país “no aguanta más”. Por su parte, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, volvió a hacer un llamamiento a la ciudadanía para que se movilice y defienda sus derechos, mientras que la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, exigió un real decreto que reduzca los alquileres y expropie los inmuebles en manos de fondos buitre.
Manifestaciones en otras ciudades

- Madrid: Alrededor de 400 manifestantes se concentraron frente al Banco de España, frente a la Puerta del Sol, bajo el lema “vivienda social y nacional”.
- Andalucía: En Málaga se estimó una asistencia de 8 000 personas por la Policía Nacional y 50 000 por el Sindicato de Inquilinas; en Granada unas 12 000 personas participaron en la marcha “Organiza tu rabia contra el negocio de la vivienda”. En Cádiz, el sindicato anunció la intención de impulsar una huelga general tras una concentración de unas 10 000 personas.
- Burgos: Aproximadamente 2 000 ciudadanos marcharon bajo la lluvia para denunciar los desahucios que amenazan a decenas de familias.
- Valladolid: Cerca de 2 000 personas se reunieron para presionar por una vivienda digna y contra la especulación inmobiliaria, sin descartar la posibilidad de una huelga general.
- Zaragoza: Miles de manifestantes recorrieron la ciudad con consignas como “El barrio no se vende, se defiende” y “Fuera rentistas de nuestros barrios”.
- Barcelona: El Sindicat de Llogateres recomendó a los acampantes de la Plaza de Cataluña refugiarse hasta el día siguiente ante la alerta de lluvias torrenciales.
- Oviedo: La acampada en la Plaza de la Escandalera denunció agresiones verbales por parte de un grupo que calificó de “fascista”.
En todas estas ciudades se ha registrado una fuerte discrepancia entre los números anunciados por los organizadores y los datos oficiales: el Sindicato de Inquilinas habla de medio millón de participantes en la marcha madrileña, mientras que la Delegación del Gobierno sitúa la cifra en 70 000. Situaciones similares se repiten en otras concentraciones, lo que evidencia la polarización en torno a la dimensión del movimiento.
Las autoridades locales y regionales han advertido sobre posibles restricciones de movilidad debido a pronósticos de lluvias intensas, especialmente en Cataluña, donde se activó el plan de emergencia “Inundat”. En Valencia, la Policía Nacional ha confirmado que la mayoría de los agentes heridos recibieron atención médica y se encuentran estables.
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