Chivite saca a su brazo derecho del Gobierno de Navarra
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se encuentra en la recta final para anunciar una profunda remodelación de su Ejecutivo, en un contexto marcado por el desgaste político derivado del denominado 'caso Cerdán' y por la polémica en torno a los sobrecostes en las obras de los túneles de Belate. Según fuentes gubernamentales consultadas por Europa Press, el anuncio podría producirse este jueves, y afectará a figuras clave del ala socialista del Ejecutivo foral.
Salidas de primer nivel en el Ejecutivo
Los cambios incluirían la salida del vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, Félix Taberna, así como de la portavoz del Gobierno y consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Amparo López. Ambos cargos son de primer nivel dentro del Ejecutivo, y su cese supone una reconfiguración significativa en el equipo de gobierno, aunque no afectaría a los socios de coalición: Geroa Bai y Contigo-Zurekin.
La crisis política se ha ido intensificando desde junio, cuando salió a la luz la investigación judicial que afecta a Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE y figura influyente en el socialismo navarro. El caso ha adquirido especial relevancia por su conexión con la duplicación de los túneles de Belate, uno de los proyectos estratégicos de infraestructuras de la legislatura, adjudicado por 62,8 millones de euros y con sobrecostes posteriores que superan los ocho millones.
Presión de los socios y auditoría crítica
- En diciembre, el Ejecutivo cesó al director general de Obras Públicas, Pedro López Vera, tras las tensiones con los socios por la gestión de los sobrecostes.
- La Intervención General de la Comunidad Foral emitió un informe en el que señaló modificaciones presupuestarias no justificadas en la obra.
- El documento distinguía entre partidas por imprevistos técnicos y otras derivadas de decisiones judicativas sin sustento técnico, lo que llevó a emitir un reparo suspensivo.
- Esta situación generó una crisis interna, con reclamaciones de responsabilidades políticas por parte de Geroa Bai, Contigo-Zurekin y EH Bildu.
Las dimisiones previas ya habían afectado al PSN desde el estallido del escándalo. Entre ellas, la del portavoz parlamentario y número dos del partido, Ramón Alzórriz, que renunció tras conocerse la vinculación laboral de su pareja con una empresa implicada en las obras. Chivite calificó entonces el episodio como una ruptura de la confianza política.
Una legislatura en reajuste
La remodelación actual refleja una nueva etapa en la legislatura de Chivite, caracterizada por reajustes internos y creciente presión de sus socios para superar la crisis derivada de la trama que rodea a Cerdán en Navarra. El objetivo del Gobierno foral es reconducir la situación, recuperar la estabilidad política y restablecer la credibilidad en la gestión de grandes proyectos estratégicos.
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