Francisca Cadenas murió por un secreto familiar y un móvil prohibido
La investigación por la muerte de Francisca Cenas, vecina de Hornachos (Badajoz), avanza bajo el estricto secreto de sumario, mientras los dos hermanos acusados del crimen permanecen en prisión preventiva en la cárcel de Badajoz. Ambos han solicitado ser trasladados a un módulo de aislamiento por temor a sufrir agresiones, tanto físicas como verbales, por parte del resto de la población penitenciaria, según ha informado Canal Extremadura.

Detalles escalofriantes del crimen
La abogada de la familia de Francisca Cenas ha expresado su profundo dolor ante los detalles que han ido aflorando en la investigación. “Me parece todo demasiado doloroso”, aseguró, al tiempo que mostró su preocupación por el sufrimiento continuo de los familiares de la víctima, quienes, dijo, “siguen pasando por un infierno con todo esto”. La letrada se mostró especialmente afectada por el estado emocional de los seres queridos de Francisca, a quienes definió como personas que han soportado años de incertidumbre y dolor.
Las pesquisas llevadas a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han permitido reconstruir, al menos parcialmente, lo sucedido. Según un informe preliminar aún bajo secreto de sumario, Francisca fue asesinada de forma violenta y su cuerpo ocultado en la vivienda de los dos hermanos, quienes eran vecinos directos de la víctima y de su familia. El hallazgo del cadáver, más de siete años después de su desaparición, tuvo lugar el 11 de marzo, cuando agentes de la UCO registraron la propiedad y descubrieron los restos bajo el suelo enlosado de un patio interior, cubierto por macetas y una lavadora.
Los hechos clave

- Francisca Cenas desapareció el 9 de mayo de 2017 tras salir de su casa a las 23:15, tras dejar a una menor a cargo de un conocido a unos 50 metros de su vivienda.
- Su regreso nunca se produjo, desencadenando una búsqueda prolongada por parte de sus allegados.
- En noviembre de 2024, la UCO asumió el caso, lo que marcó un punto de inflexión en la investigación.
- Las escuchas telefónicas revelaron una obsesión marcada por los detenidos hacia la víctima, con comentarios de tono misógino y alusiones constantes a su físico.
Las grabaciones, en las que uno de los sospechosos afirma que “están dando palitos de ciego”, evidencian el nerviosismo de los hermanos ante la reapertura del caso. Para los investigadores, estas conversaciones no solo delatan una fijación sexual con la víctima, sino que refuerzan la hipótesis de un crimen premeditado, no un acto impulsivo.
Resultados de la autopsia y pruebas forenses
La autopsia confirmó que Francisca falleció a causa de múltiples golpes, con lesiones perimortem compatibles con el uso de instrumentos que aún no han sido identificados en la vivienda. Además, el informe forense reveló que el cuerpo fue descuartizado y enterrado en el patio de la casa. Se encontró semidesnudo de cintura para abajo, lo que ha reforzado las sospechas de un posible móvil sexual.
En las últimas semanas, se han hallado dientes y mechones de pelo en la vivienda de los investigados, elementos que, según confirmó la abogada de la familia, eran desconocidos hasta ese momento. Aunque no se ha podido determinar con certeza si hubo agresión sexual antes de la muerte, la defensa de la víctima ha advertido que, si durante la instrucción del caso se confirman indicios sólidos de este móvil, no dudará en exigir que se investigue a fondo.
“Si sigo teniendo elementos que me hagan pensar que hubo un móvil sexual, lucharé hasta el final para que se sepa toda la verdad”, afirmó la letrada, subrayando que el objetivo principal es “esclarecer los hechos, proteger a la familia y hacer justicia a la memoria de Francisca”.
La confesión del hermano menor
Julio, el hermano menor de los detenidos, declaró inicialmente como autor único del asesinato, asegurando que Francisca lo sorprendió consumiendo drogas en su casa y que, en un arrebato de ira, la atacó y mató. Según su versión, su hermano, conocido como 'Lolo', no tuvo participación alguna en el crimen, ya que no se encontraba en el lugar de los hechos en ese momento.
Sin embargo, la Guardia Civil no avala esta hipótesis. Las pruebas acumuladas, incluidas las escuchas y el análisis del escenario del crimen, indican que ambos hermanos estaban al tanto de lo sucedido y podrían haber participado en el encubrimiento o incluso en el acto mismo. Expertos en criminología consideran que la declaración de Julio podría tratarse de una estrategia para asumir la responsabilidad principal y reducir así su condena, aprovechando circunstancias atenuantes como el estado de emoción o el arrepentimiento.
El caso sigue en fase de instrucción, con el juzgado de referencia manteniendo el secreto de sumario para no comprometer las líneas de investigación. Mientras tanto, la comunidad de Hornachos y los familiares de Francisca aguardan respuestas, tras años de silencio, dolor y búsqueda incansable de justicia.
Mira tambien:


Deja una respuesta