¿Había dos esfinges en Gizeh?

Desde hace varias décadas, arqueólogos y geólogos han debatido la posibilidad de que la meseta de Gizeh, situada en El Cairo y conocida por albergar las tres grandes pirámides, pudiera haber contado con dos esfinges en el paso que las separa. La hipótesis, que ha circulado en publicaciones especializadas y conferencias internacionales, sugiere la existencia de una segunda escultura monumental que habría sido erosionada o enterrada con el paso del tiempo.

Los primeros indicios de esta teoría surgieron a mediados del siglo XX, cuando algunos investigadores observaron anomalías en la alineación de los monumentos y en la topografía del terreno. Sin embargo, la falta de evidencia directa impidió que la idea se consolidara como un hecho aceptado por la comunidad científica.

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Nuevos hallazgos que reavivan la hipótesis

En los últimos años, el empleo de tecnologías avanzadas como la resonancia magnética terrestre (GPR), la fotogrametría por drones y análisis petrográficos ha permitido obtener datos más precisos del subsuelo de la meseta. Entre los resultados más destacados se encuentran:

  • Detección de estructuras lineales bajo la capa de arena que coinciden con la forma de una cabeza felina de gran tamaño.
  • Análisis de fragmentos de piedra calcárea que presentan rasgos de talla similares a los de la Gran Esfinge de Guiza.
  • Registros de sombras proyectadas en imágenes satelitales que sugieren la presencia de un relieve adicional en el corredor norte‑sur.

Estos descubrimientos han sido presentados en la reciente convención de egiptología en El Cairo, donde destacados especialistas como la doctora Leila Hassan (Universidad de El Cairo) y el geólogo Peter Müller (Instituto Max Planck de Historia de la Tierra) expresaron su cautela pero también su entusiasmo por la posibilidad de una segunda esfinge.

Según la doctora Hassan, “la combinación de métodos no invasivos nos brinda una visión sin precedentes del entorno subterráneo, y los indicios que hemos encontrado son lo suficientemente consistentes como para justificar investigaciones más profundas”. Por su parte, Peter Müller añadió que “las variaciones en la composición mineralógica de los bloques descubiertos indican una cantera distinta, lo que podría corresponder a una fase constructiva posterior a la de la Gran Esfinge”.

Próximos pasos de la investigación

Los equipos de investigación planifican iniciar una campaña de excavación controlada en la zona identificada como “Sector B”, donde los datos de GPR revelaron la mayor concentración de anomalías. Además, se están coordinando esfuerzos internacionales para comparar los hallazgos con registros arqueológicos de otras necropolis egipcias donde se conocen múltiples esfinges.

Mientras tanto, la comunidad académica sigue monitoreando la evolución de los estudios y la difusión de los resultados, conscientes de que una confirmación definitiva podría redefinir la comprensión del complejo arquitectónico de Gizeh y su simbolismo funerario.

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