Las frases que deja la cuarta semana de juicio: de "el que paga manda" a "con Koldo solo me ha faltado acostarme"

En la cuarta semana del juicio del denominado “caso mascarillas”, los testimonios de tres personajes clave – el teniente coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Antonio Balas; el empresario Víctor de Aldama; y el exasesor del Ministerio de Transportes, Koldo García – han marcado una etapa decisiva en el proceso.

El caso investiga la supuesta existencia de una red de corrupción entre Koldo García, Víctor de Aldama y el exministro José Luis Ábalos, orientada a obtener comisiones ilegales en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia, entre otros supuestos delitos.

Los testimonios y sus principales revelaciones

El lunes, Balas encabezó la comparecencia de los agentes de la UCO. A su modo, explicó la lógica que, según él, regía las relaciones entre los implicados: “Al final, el que paga manda”. En su valoración, aunque en las conversaciones se mencionara a Ábalos como “el jefe”, el verdadero poder estaba en Aldama, quien aportaba el dinero.

Balas describió los roles de cada parte: Aldama era quien “pagaba y exigía”, Koldo actuaba como “correa de transmisión” y Ábalos, como “miembro cualificado”, tenía la capacidad de “llevar a Aldama y a sus socios a lugares a los que ellos no llegan”. Según Balas, “cuando exigía, le pagaban”. Además, recordó haber visto a Koldo “coger tickets del suelo”.

El miércoles tomó la palabra Víctor de Aldama. En su intervención intentó perfilar su versión de los hechos y su relación con el Ministerio. Ante la pregunta del abogado del PP, Alberto Durán, sobre la frecuencia de sus encuentros con Ábalos, Aldama respondió: “Con Koldo solo me ha faltado acostarme”. La frase provocó la sorpresa de la sala y la risa contenida de Koldo.

Aldama rememoró la enseñanza de su abuelo: “Los mejores negocios son aquellos en los que otros ponen el dinero”. Al referirse a una hoja de pagos que supuestamente recogía el dinero pendiente, aseguró que “las cuantías las marcaba él” y que las cifras que le pedían por el tema de mascarillas le resultaban confusas. Señaló que Ábalos figuraba bajo el alias “Gran”, por ser “el gran jefe”, y que a Koldo lo llamaban “Goblins”, “un tío alto y feo”. Añadió haber visto a Koldo “recoger tickets del suelo de los restaurantes para llevarlos a Ferraz y que se los pagaran”.

En el plano personal, Aldama citó una frase que le habría transmitido Koldo sobre Jessica Rodríguez: “Jessica tenía cogido al señor Ábalos por los huevos”. Tras pronunciarla, pidió disculpas por el lenguaje empleado, explicando que buscaba reflejar la supuesta influencia de Rodríguez en la toma de decisiones del entonces ministro.

El jueves correspondió el turno de Koldo García, quien habló durante más de siete horas. Su testimonio estuvo marcado por digresiones y constantes referencias al “sentido común”. Desde el inicio declaró: “Prefiero ser tosco y sincero”. En sus respuestas, mantuvo una postura defensiva frente al fiscal de Anticorrupción, Alejandro Luzón.

Sobre su vínculo con Ábalos, García afirmó que su relación trascendía lo profesional: “Con el señor Ábalos siempre he tenido algo”. Describió su papel como quien “quitaba trabajo” a un ministro “que trabajaba mucho” y detalló gestiones que incluían desde asuntos políticos hasta ayudas personales, como la compra de tabaco. También caracterizó a Ábalos como alguien que “se conforma con un huevo frito”.

En relación con Jessica Rodríguez, García explicó que la “presión” que ella ejercía sobre Ábalos obligaba a buscar soluciones a sus problemas personales para evitar que la opinión pública conociera ciertos asuntos, aunque “no ilegales, pero personales”.

Un punto central de su testimonio fue el manejo de dinero en efectivo, al que se refería con el término “chistorras”. García explicó que “chistorras” aludía a billetes de 500 euros, aunque en ocasiones se trataba de “chistorras de verdad”. Aseguró que recibía efectivo tanto del PSOE como de la Guardia Civil y que, en ocasiones, agentes del Instituto Armo le entregaban billetes para que los cambiara, citando dificultades para “dar salida a esos billetes”. Según la defensa, García habría recibido más de 7 000 euros en efectivo del PSOE en 2018; al ser interrogado, confirmó que algunos de esos pagos fueron en billetes de 500 euros.

García también desmintió ciertas afirmaciones de Aldama, especialmente la supuesta cercanía del empresario con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Negó cualquier contacto directo con Sánchez desde su llegada a La Moncloa, aunque admitió haber conversado con él en su anterior papel como secretario general del PSOE.

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