Del colchón a la inversión: las 6 claves para que la inflación no se coma tus ahorros

Septiembre ha llegado y con él el fin de las vacaciones, el regreso al colegio y al trabajo, y el inevitable repaso a la cuenta bancaria. Tras la pandemia, las familias españolas han incrementado su capacidad de ahorro, pero siguen rezagadas respecto a otros países europeos. Según Eurostat, la tasa de ahorro promedio de los hogares españoles se situó en el 12 % de sus ingresos al cierre de 2025, frente al 17 % de Francia y al 19 % de Alemania.

La inflación, sin embargo, reduce progresivamente el poder adquisitivo de esos ahorros, lo que plantea una pregunta crucial: ¿cómo proteger y hacer crecer el dinero acumulado? La periodista especializada en economía y finanzas Clarisa Sekulits aborda este tema en su nuevo libro Invertir te renta (Peninsula, 2026), ofreciendo una guía práctica para quienes desean invertir pero no saben por dónde empezar.

Índice

Los seis pasos esenciales de Invertir te renta

1. Aprender a ahorrar

Del colchón a la inversión: las 6 claves para que la inflación no se coma tus ahorros

El primer paso es gastar menos de lo que se ingresa y reservar una parte de los ingresos cada mes. Sekulits reintroduce el concepto de “lonchafinismo”, que consiste en vigilar los pequeños gastos para maximizar el ahorro. Propone un ejercicio sencillo: pagar en efectivo durante una semana para tomar conciencia de cada desembolso. También sugiere la regla 50/30/20 (50 % para necesidades básicas, 30 % para gastos discrecionales y 20 % para ahorro) y enfatiza la importancia de mantener el compromiso, aunque un mes resulte inviable.

2. Crear un colchón antes de invertir

Antes de poner el dinero a trabajar, es fundamental contar con un fondo de emergencia que cubra entre tres y seis meses de gastos familiares. Sólo después de constituir este colchón se debería destinar el excedente a inversiones, ya que mantener el ahorro sin rentabilidad genera pérdidas reales ante una inflación anual del 3,2 %.

3. Definir el perfil de riesgo

Una vez asegurado el colchón, el siguiente paso es identificar el nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir y el horizonte temporal de la inversión. Sekulits distingue tres perfiles:

Puntos Clave
  • El ahorro medio de los hogares españoles se sitúa en el 12 % de sus ingresos, por debajo del 17 % de Francia y el 19 % de Alemania
  • La inflación anual del 3,2 % reduce el poder adquisitivo de los ahorros, generando pérdidas reales si no se invierten
  • Antes de invertir, es esencial contar con un fondo de emergencia que cubra de tres a seis meses de gastos familiares
  • Aplicar la regla 50/30/20 y el “lonchafinismo” (pagar en efectivo una semana) ayuda a controlar pequeños gastos y maximizar el ahorro.
  • Conservador: prioriza la preservación del capital.
  • Moderado: busca un equilibrio entre rentabilidad y seguridad.
  • Arriesgado: acepta mayores oscilaciones por un potencial de rentabilidad superior.

La regla básica es: a mayor rentabilidad esperada, mayor riesgo asumido, y viceversa.

4. Seleccionar los activos

Los principales componentes de una cartera son bolsa, renta fija y liquidez, cada uno con una función distinta:

  • Acciones: potencial de crecimiento a largo plazo, pero con alta volatilidad.
  • Renta fija (bonos gubernamentales o corporativos): ingresos más estables, aunque los precios pueden variar antes del vencimiento.
  • Liquidez (cuentas, depósitos, fondos monetarios): fácil acceso y bajo riesgo, pero con rentabilidades limitadas.

Además, se pueden considerar inmuebles, materias primas, criptomonedas y capital riesgo, siempre diversificando según el perfil y el plazo de inversión. Vehículos como fondos de inversión, ETFs, planes de pensiones, seguros de ahorro o robovisores facilitan el acceso a estos activos.

5. Elegir el intermediario

La decisión sobre quién gestionará el dinero es clave. Ya sea el banco tradicional, un asesor financiero, un robovisor o un bróker, es indispensable comparar comisiones, identificar posibles conflictos de interés y preguntar sobre penalizaciones por movimiento de fondos. Preguntas recomendadas incluyen: ¿Cuál es la tarifa por gestión? ¿Qué porcentaje del portafolio está invertido en productos propios de la entidad? ¿Cuáles son los plazos y costes de reembolso?

6. Mantener y revisar la cartera

Una vez invertido, no basta con “comprar y olvidar”. Sekulits aconseja revisar la cartera cada tres o seis meses, confirmar que los productos siguen alineados con los objetivos, vigilar la diversificación y ajustar el nivel de riesgo cuando sea necesario. Mantener la cabeza fría es esencial: el miedo puede llevar a ventas precipitadas y la sobreconfianza a asumir riesgos excesivos.

En síntesis, el libro Invertir te renta plantea que la mejor estrategia es empezar cuanto antes, invertir de forma regular y mantener un control riguroso de los gastos. Solo así los ahorros podrán preservar su poder adquisitivo y generar rentabilidad a lo largo del tiempo.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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