Descubre las algas silvestres del Ártico noruego en Napp

Según la experta en viajes Irene González, para descubrir con calma el archipiélago de Lofoten es necesario reservar al menos cinco o seis días, ya que la aparente cercanía de los lugares suele engañar. La forma más cómoda de llegar es volar hasta Bodø y, desde allí, continuar en avión o en ferry según la ruta elegida. Una vez en las islas, alquilar un coche permite desplazarse sin prisas y visitar los pintorescos pueblos pesqueros de Reine, Hamnøy y Henningsvær.

Entre las experiencias imperdibles se encuentran pasar la noche en un rorbu (cabaña tradicional de pescadores junto al agua), realizar una excursión en barco por los fiordos, recorrer el histórico puerto de Nusfjord y degustar el famoso bacalao de Lofoten. De finales de septiembre a marzo existe la posibilidad de avistar auroras boreales, aunque no hay garantía y es fundamental consultar la previsión meteorológica antes de planear la salida.

Algas del Ártico en Napp: un proyecto gastronómico sostenible

En la isla de Flakstøya, el pequeño pueblo pesquero de Napp, situado por encima del Círculo Polar Ártico, está rodeado de montañas que emergen directamente del mar. Sus casas de madera rojiza, el puerto diminuto y las embarcaciones constituyen un paisaje íntimamente ligado a la actividad pesquera y a la tradición del bacalao, que sigue siendo vital para la economía local.

Puntos Clave
  • Para explorar el archipiélago de Lofoten con calma se recomienda reservar al menos cinco o seis días, volar a Bodø y continuar en avión o ferry, y alquilar un coche para visitar los pintorescos pueblos pesqueros como Reine, Hamnøy y Henningsvær
  • Las experiencias imperdibles incluyen pasar la noche en un rorbu, realizar excursiones en barco por los fiordos, recorrer el histórico puerto de Nusfjord y degustar el famoso bacalao de Lofoten
  • De finales de septiembre a marzo existe la posibilidad de av

Fue allí donde Irene González conoció a Angelita Eriksen, hija de pescador nacido en Lofoten, y a Tamara Singer, originaria de Nueva Zelanda con ascendencia japonesa. Ambas se conocieron mientras estudiaban en Australia y fundaron Lofoten Seaweed, una iniciativa que recoge a mano las algas silvestres de las frías aguas noruegas para transformarlas en ingredientes culinarios.

Las emprendedoras se sumergen en el mar con traje de neopreno y, usando herramientas de corte, recogen las algas manualmente. Posteriormente, las trasladan a una instalación de secado y procesamiento situada junto al puerto, donde elaboran una variedad de productos: nori, dulse, kombu nórdico y la “trufa de mar”, una diminuta alga roja de sabor intenso. Además de algas secas, producen condimentos, sales y mezclas que permiten incorporar estos sabores a platos cotidianos. En una antigua tienda del pueblo, reconvertida en espacio de encuentro, ofrecen experiencias gastronómicas en las que los visitantes pueden probar wakame nórdico, nori frito y mezclas tipo furikake para espolvorear sobre diferentes alimentos.

Irene González explica que las algas noruegas son versátiles: pueden acompañar al salmón, a otros pescados, a arroces, ensaladas y verduras, aportando un toque marino y nutritivo. Su visita a Napp le permitió conocer de cerca un proyecto que une la historia personal de Eriksen y Singer con el mar y la gastronomía local.

El reportaje completo de Irene González está disponible en el programa “Onda Viajera”, de Onda Cero, que se emite los sábados y domingos de 12:00 a 14:00 h, presentado por Carles Llamelo.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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