Descubre los secretos electrizantes de la 3 a.m.
El 28 de abril de 2025 la red eléctrica peninsular sufrió una caída que dejó sin suministro durante varias horas, convirtiendo la electricidad en una necesidad tangible y no solo en una abstracción doméstica. Los informes posteriores, entre ellos el de ENTSO-E, describieron una sucesión de oscilaciones de frecuencia, fallos en el control de tensión y desconexiones masivas. No se ha identificado una causa única y, lejos de ser una herramienta contra la energía renovable, el episodio evidenció la fragilidad de un sistema que evoluciona más rápido de lo que logra adaptarse para protegerse.

Las respuestas institucionales llegaron sin gran bombardeo mediático. La central nuclear de Almaraz seguirá operando hasta junio de 2030, lo que confirma que la potencia de base sigue siendo necesaria. Los ciclos combinados de gas permanecen en reserva, listos para entrar en funcionamiento cuando las restricciones técnicas lo exijan, bajo el denominado “modo refuerzo”. La tensión y la frecuencia son variables distintas, y la generación síncrona, que gira al compás de la red, es la que mantiene ambas. Un parque solar no aporta inercia; genera energía, pero no contribuye al soporte dinámico que brinda la generación convencional.
El proyecto de Real Decreto para los centros de datos
En agosto, el Gobierno presentó un proyecto de Real Decreto que regula el acceso y la conexión a la red de los centros de datos con una potencia superior a un megavatio. El texto obliga a que el 80 % del consumo de estos centros provenga de generación renovable nueva, certificada hora a hora y vinculada a la capacidad puesta en servicio en los dieciocho meses anteriores. Con esta medida, el gran consumidor deja de ser sólo un cliente para convertirse en promotor obligado de infraestructuras energéticas. Además, el balance anual que permitía compensar el consumo nocturno con créditos generados al mediodía quedará sin efecto.
Principales retos del decreto

- Los centros de datos operan 24 horas al día; deben demostrar que su electricidad proviene de fuentes renovables tanto a las tres de la madrugada como al mediodía.
- En horarios en los que la generación renovable es escasa, las opciones son contratar potencia adicional o adquirir baterías, ambas con costes elevados que se generan antes de que se consuma el primer kilovatio.
- El mecanismo podría desalentar la instalación de nuevos centros de datos en territorio nacional, pues los promotores compararán costes de conexión, plazos y regulaciones, y podrían elegir otras jurisdicciones para evitar la obligación de generar o almacenar su propia energía.
El verano de 2026 registró un récord de “vertidos”, es decir, órdenes de parada a productores porque la red no podía absorber la energía generada por sol y viento. La demanda no alcanzó a consumir la producción máxima, ni el transporte disponía de capacidad suficiente. En esas mismas horas el operador mantuvo encendidos los ciclos combinados para sortear restricciones técnicas. Un centro de datos, con su consumo constante, podría haber absorbido parte de esos excedentes, pero el actual marco regulatorio lo excluye.
El borrador del decreto aún está pendiente de dictamen y de la aprobación del Consejo de Ministros. Mientras tanto, se han detenido decisiones de inversión, y la probable reubicación de la demanda hacia otras regiones podría agravar la subutilización de la generación renovable española en los períodos de máxima producción.
En resumen, el texto legislativo fija un objetivo ambicioso pero poco realista: exigir que la energía consumida a las tres de la madrugada provenga de fuentes renovables, sin contemplar la falta de disponibilidad de estas fuentes en ese momento. La medida, de aprobarse tal como está, podría terminar retrasando la construcción de centros de datos en España y desviar la inversión a otras jurisdicciones, reduciendo la capacidad del país para absorber los excedentes de energía renovable que actualmente se pierden.
Mira tambien:

Deja una respuesta