El castillo Templario de Beaufort: la conquista más simbólica de Israel en su invasión del Líbano

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) capturaron este domingo el histórico Castillo de Beaufort, ubicado en una cumbre estratégica del sur del Líbano. Se trata de la incursión terrestre más profunda en territorio libanés en más de veintiséis años, la primera desde la retirada de las tropas israelíes en el año 2000 tras la invasión de 1982. La toma de la fortaleza marca un punto de inflexión en el conflicto, ya que, según los comunicados oficiales, el asalto finalizó el 31 de mayo tras intensos bombardeos aéreos y combates contra milicianos de Hezbolá.

Contexto histórico del castillo

Construido por los cruzados en 1139 bajo el reinado del rey Fulco y entregado al Señorío de Sidón, el castillo fue conocido por los musulmanes como Qal’at al‑Shaqif, “la fortaleza de la roca alta”. Apodado por los cruzados como “Bel Fort” (bella fortaleza) por su imponente aspecto y su valor estratégico, el recinto formó parte del Reino de Jerusalén. Tras la derrota cruzada en la batalla de Hattin (1187), el sultán Saladino sitió la fortaleza; el señor del castillo, Reinaldo de Sidón, fue ejecutado, pero la guarnición resistió hasta sucumbir al hambre tras un año de asedio.

El castillo volvió a manos cristianas en 1240 mediante un acuerdo y, en 1260, fue vendido a la Orden de los Caballeros Templarios, quienes invirtieron grandes recursos en reforzar sus murallas y erigir una torre del homenaje. Sin embargo, el sultán mameluco Baibars lo atacó en abril de 1268; diez días de bombardeo con catapultas y otras armas de asedio obligaron a los templarios a rendirse el 15 de abril.

Puntos Clave
  • Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) capturaron el histórico Castillo de Beaufort el 31 de mayo, marcando la incursión terrestre más profunda en territorio libanés en más de 26 años
  • El castillo, construido por los cruzados en 1139 y posteriormente controlado por los templarios, ha sido un símbolo estratégico y cultural en la región durante siglos
  • El asalto incluyó intensos bombardeos aéreos y combates contra milicianos de Hezbolá, tras cruzar el río Litani y posicionarse a solo cinco kilómetros de Nabatieh
  • La toma de Beaufort representa un punto de inflexión en el conflicto actual entre Israel y el Líbano, reviviendo la importancia militar del recinto que vuelve a ser objetivo en 2026.

En 2026, el recinto vuelve a ser objetivo militar. Entre el 27 y el 30 de mayo, las tropas israelíes cruzaron el río Litani, penetraron la cordillera de Beaufort y el valle de Suluki, y se posicionaron a escasos cinco kilómetros de Nabatieh, uno de los principales centros urbanos y económicos del sur libanés. El asalto culminó el 31 de mayo con la participación de la 36.ª División “Acoraza” y unidades de élite de la Brigada Golani.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró: “He instruido a las FDI a expandir la incursión en el Líbano. Ahora mi instrucción es profundizar y extender nuestro control sobre los lugares que estaban bajo el dominio de Hezbolá”.

Las imágenes difundidas por las FDI muestran las banderas de Israel y de la Brigada Golani ondeando sobre los muros del castillo, una escena cargada de simbolismo que recuerda a la época de las Cruzadas y a los episodios más duros de la guerra de 1982 y la zona de seguridad posterior.

Situado a aproximadamente 700 metros sobre el nivel del mar, el Castillo de Beaufort domina visual y militarmente el valle del río Litani, así como las rutas clave que conectan el sur de Líbano con el norte de la Alta Galilea. Como señaló el general retirado Mounir Sheheh a The National, “quien controla Beaufort controla las líneas de movimiento de la región”.

El gobierno libanés ha denunciado a Israel por una supuesta política de “tierra quemada” y por violar su soberanía, acusándolo de forzar el desplazamiento de más de un millón de personas en el sur del país. El sitio, que recientemente recibió la designación de “protección reforzada provisional” por la UNESCO, vuelve a convertirse en un enclave estratégico en una guerra moderna, con importantes repercusiones diplomáticas a pocos días de iniciar nuevas rondas de negociación lideradas por Estados Unidos en Washington.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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