El sueño de Alsina: "A mí tampoco me habían dado el Planeta"
En una noche de insomnio, el escritor que firma este artículo soñó que despertaba dentro de su propia casa, un caos de libros apilados como columnas salomónicas que desafiaban la gravedad. Cada pila, al colapsar, derramaba al suelo una lluvia de letras que recordaba que, entre la abundancia editorial y la sobrecarga digital, “perder” también es una forma de arte.
El escenario literario de la actualidad
El sueño coincidió con una serie de acontecimientos que sacuden al mundo de la cultura: la polémica alrededor del Premio Planeta, que según fuentes no habría sido entregado a ciertos autores pese a la expectativa generada por la gala en Barcelona; la creciente presión de los lectores que, ahora que todo se transmite en streaming, exigen que la “mala cara” de una obra sea evidente desde el primer segundo.
En la misma línea, el escritor recuerda una conversación con el guionista español Fesser, quien explicó cómo la precisión cronológica de los evangelios inspiró una curiosa interpretación de los versículos “Juan 8:32” y “Juan 9:6”. Para él, esos números no solo marcan una hora, sino que simbolizan la liberación y la visión, conceptos que siguen alimentando la creación literaria.
Patrick Ourednik, autor checo cuya obra figura entre los deberes de la sección “Cultureta”, aportó un dato histórico poco conocido: durante la Primera Guerra Mundial, en ocasiones los soldados cesaban el fuego y, en medio del conflicto, intercambiaban preguntas triviales sobre la gastronomía y las costumbres del enemigo, como si la guerra fuera sólo otro programa de radio.
Este tipo de anécdotas fueron el punto de partida para la “Cultureta” de la noche, una sección que promete superar a la “Mañanera” al abordar temas como la vida y obra de Rafael Azcona, quien cumple cien años. Nacido en Logroño, Azcona es recordado por su ingenio, su humor ácido y su capacidad de transformar un guion impecable en una película que “no necesita reparaciones, porque la interpretación y la dirección la absorben y la vuelven invisible”.
En la misma edición se menciona la reciente noticia de que la escritora Isabel Allende habría ganado el Premio Planeta, una información que, según la fuente, llegó a través de la radio y generó una ola de reacciones entre los oyentes que prefieren la intimidad del micrófono a la frialdad de la pantalla.
El debate sobre los medios de comunicación continúa: mientras la radio permite una interacción directa – “¿qué cree usted que pasó?” – la televisión, a pesar de su aparente cercanía, sigue siendo una ventana unidireccional que “no ve nada”. Historias como la de Susanna, que imagina una cara conocida detrás de la cámara, o la de Roberto, que pegó la foto recortada de su novia al objetivo de un presentador debutante, ilustran la brecha entre la percepción y la realidad mediática.
Por último, la sección “El sueño de Alsina” recopila tres citas que reflejan el tono irónico y crítico del momento político y cultural:
- “El PSOE había presentado su nuevo himno electoral, ‘All you need is love’”.
- “A mí tampoco me habían do el Planeta”.
- “El Frente Amplio se organizaba como en el twister”.


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