"Es un punto de inflexión": el acuerdo petrolero convierte a Venezuela en "protectorado" y sitúa a Cuba como "el premio gordo" de EEUU

El anuncio de un acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela ha generado un intenso debate sobre el nuevo mapa de poder en el Caribe. Los analistas de “El Orden Mundial”, Eduardo Saldaña y Fernando Arancón, examinaron en la edición de verano de JELO las implicaciones geopolíticas de este pacto y lo que podría suceder después, señalando a Cuba como el “gran objetivo” de la administración de Donald Trump.

Índice

Un punto de inflexión en la política caribeña

Según Saldaña, el convenio constituye “un punto de inflexión”, comparable a la intervención estadounidense en Venezuela en su momento, pero con una dimensión mucho mayor: “la intervención no iba de democracia”. El acuerdo, según el periodista, se ha desarrollado por fases. “Primero se estableció la zona de influencia, el control de un espacio y de todos sus recursos, incluido el petróleo venezolano”.

El pacto forma parte de un rompecabezas más amplio. En el corto plazo no se prevé un cambio de régimen en Venezuela, pues “a la administración de Trump le da absolutamente igual”. Saldaña describe la situación venezolana como un “nuevo sistema casi de protectorato político”, una especie de “vuelta de la Doctrina Monroe, pero con la visión de Trump”. Además, asegura que el giro no es “coyuntural”, ya que no cambiaría siquiera si llegara al poder una administración demócrata.

Puntos Clave
  • El acuerdo petrolero entre EE. UU. y Venezuela marca un punto de inflexión que convierte al país en un “protectorado” bajo la influencia estadounidense
  • El pacto forma parte de un proyecto geopolítico más amplio que busca crear un eje estratégico en el Caribe alineado con los intereses de EE. UU., incluyendo a Colombia y una Centroamérica pro‑Trump
  • La administración de Donald Trump muestra indiferencia ante un posible cambio de régimen en Venezuela, enfocándose más en controlar los recursos energéticos que en promover la democracia
  • Cuba es señalada como el “gran objetivo” de la política exterior de EE. UU., siendo rodeada por el nuevo esquema de poder que se está consolidando en la región.

Para Saldaña, el acuerdo petrolero es solo una pieza de un proyecto mayor: “Si se empieza a extraer petróleo y otros recursos venezolanos, se está generando un eje en la cuenca del Caribe muy alineado con los intereses de Estados Unidos, un eje que incluye a Colombia, a Venezuela como protectorado estadounidense y a una Centroamérica tendida al trumpismo”.

Cuba como objetivo estratégico

En la visión de ambos analistas, el resultado es “un cerco a Cuba, que es el gran objetivo de la administración Trump”. Arancón, que también empleó el término “protectorado” para describir la situación venezolana, sostiene que el petróleo es solo el primer paso de una estrategia de control: “Primero la extracción de recursos y, después, la apertura para que empresas estadounidenses, más allá del sector extractivo, puedan hacer negocios ampliamente en Venezuela”.

Arancón coincide con Saldaña en que “el premio gordo” es Cuba. Ambos sitúan al país caribeño como el objetivo estratégico a medio plazo: un Caribe alineado con Washington, tropas desplegadas en Colombia, una Venezuela convertida en plataforma de extracción y una Centroamérica desplazada hacia la política trumpista.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir