Esto no ha pasado1x34; La república del algoritmo

En septiembre de 2026, el mismo día en que el novelista Thélyson Orélien recibía un galardón literario, surgió una polémica en la red X (antes Twitter) al acusarse que la obra que le había valido el premio había sido escrita con inteligencia artificial. La denuncia se sustentó en Pangram, una herramienta de detección basada en IA diseñada para identificar textos sintéticos. Tras la controversia, el comité del principal premio literario francés, cuya convocatoria se anunciará el 3 de noviembre, decidió retirar la novela de la lista de finalistas, aunque tanto el jurado como el público la consideraron merecedora del reconocimiento.

El auge de la IA en la política y la cultura

Ese mismo día, Estados Unidos celebró sus elecciones de medio mandato, en las que se invirtieron aproximadamente 137 millones de dólares en anuncios publicitarios generados por inteligencia artificial, marcando un hito en el uso de la tecnología para la persuasión electoral.

Puntos Clave
  • La obra premiada de Thélyson Orélien fue acusada de haber sido escrita con IA y, tras la detección de Pangram, el comité retiró la novela de la lista de finalistas pese al apoyo del jurado y del público
  • En las elecciones de medio mandato de EE. UU. se gastaron alrededor de 137 millones de dólares en anuncios publicitarios generados por inteligencia artificial, marcando un hito en la persuasión electoral
  • El programa “Esto no ha paso” reunió a Jorge Vol

En el programa “Esto no ha paso” se mantuvo una conversación con el escritor Jorge Volpi y con Nick, la inteligencia artificial que fue entrenada para escribir “La República”, la novela que protagonizó la controversia. El debate giró en torno a la democracia algorítmica, la autoría híbrida y el temor—o quizás el interés—de que la IA pueda desplazar a los humanos en ámbitos creativos y políticos.

La dificultad de distinguir una novela escrita por una máquina de una obra humana plantea una pregunta similar en el terreno electoral: ¿será posible reconocer a un candidato humano frente a un avatar de IA cuando el contacto físico es escaso? Cada vez más discursos políticos se generan a partir de modelos de lenguaje, lo que sugiere la necesidad de contar con herramientas como Pangram para evaluar la autenticidad de los mensajes de los representantes.

La reflexión se extiende a la posibilidad de que existan “poderes algorítmicos” ocultos detrás de los mandatarios electos, influyendo en decisiones y narrativas sin que el electorado lo perciba.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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