Ignacio Jarillo presenta su segunda novela 'Culpables': "He intentado que el lector deje de leer y escuche"

Ignacio Jarillo fue el invitado de “Más de uno” este lunes para presentar su segunda novela, Culpables. El periodista, cuya incursión literaria sorprendió a Carlos Alsina, había publicado su primer libro bajo un seudónimo, y explicó que deseaba “separar al periodista del que no lo es”.

Su debut literario llegó con Las piernas de la sirena, obra firmada como Ignacio Beltrán. La novela transcurre entre Algeciras, Tarifa y Tánger y aborda la tragedia de las pateras y la inmigración desde la perspectiva de una periodista. “Había mucho de mí en esa periodista y en esa tierra”, reconoció Jarillo, quien ha decidido abandonar el anonimato y publicar bajo su nombre real: “Soy lo que soy y ya está. Soy autor, no escritor, para lo bueno y para lo malo”.

Una novela sin rastros periodísticos

Según el autor, Culpables se aleja por completo del periodismo. “No aparece ningún periodista y, en el terreno narrativo, no tiene nada de periodístico”, señaló. La acción se sitúa en La Martina, una isla ficticia del mar de Alborán, donde un suceso reciente ha dejado muerte y trauma entre sus habitantes.

Puntos Clave
  • Ignacio Jarillo presentó su segunda novela “Culpables”, diseñada para que el lector deje de leer y escuche, construida mayormente con diálogos de sesiones terapéuticas
  • La obra se aleja completamente del periodismo, no incluye periodistas y se sitúa en la isla ficticia de La Martina, siguiendo a siete personajes que acuden a sus psicólogos
  • Jarillo abandonó el seudónimo “Ignacio Beltrán” y publica

La trama sigue a siete personajes que mantienen sesiones con sus respectivos psicólogos. A través de esos diálogos terapéuticos, el lector descubre poco a poco los secretos que enlazan las distintas historias. Jarillo explicó que necesitaba “darle un escenario a la historia, pero me sobraba la narrativa. Narrar no era lo que hacía falta; lo que hacía falta era escuchar”. Por eso, al terminar el primer capítulo, optó por prescindir de gran parte de la narración tradicional y construir la novela casi exclusivamente mediante diálogos, con el objetivo de “hacer que el lector deje de leer y escuche”.

Los siete protagonistas comparten un mismo elemento: el sentimiento de culpa, “muy diferente a ser culpable o a merecerlo”. A medida que avanza la trama, el lector percibe que “la culpa de uno poco a poco se vuelve la inocencia de los demás”.

La psicología ocupa un papel central en la novela. Jarillo se inspiró en el llamado triángulo dramático, según el cual las personas alternan entre los roles de víctima, salvador y perseguidor. “En esta novela he querido jugar un poco a eso”, explicó.

Entre los personajes destaca uno que sirve de nexo entre las distintas historias y que, según el autor, “no ha tenido la delicadeza de intentar mejorarse”. Esa reflexión le permitió reivindicar el valor de la terapia: “La terapia sirve para saber cómo somos, y luego está nuestra responsabilidad de tratar de mejorar”.

Finalmente, Jarillo admitió que también quiso alejarse del periodismo como materia narrativa. “Es tal el nivel de política ficción que tenemos en la realidad…”, comentó, insinuando que la actualidad ya ofrece suficientes argumentos para cualquier novela.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir