La Audiencia Nacional busca los zulos de ETA que figuran en los documentos de Jardun
La Audiencia Nacional ha iniciado una nueva fase de investigación para determinar a qué lugares conducen los planos de antiguos zulos de ETA que fueron hallados en posesión de dos integrantes de la organización clandestina Jardun Koordinora, detenidos hace unas semanas.

Aratz Bilbao Gómez y Malen Grunig Ibáñez fueron arrestados tras un control de la Ertzaintza en la carretera GI‑627, a la altura de Eskoriatza (Gipuzkoa), el 26 de septiembre a las 04:03 h. El vehículo, un Toyota Yaris, estaba sometido a una comprobación de alcohol y drogas cuando los agentes, al ingresar los datos de los ocupantes en sus sistemas, observaron señalizaciones de seguridad nacional: a Grunig se le había marcado un indicio de riesgo procedente de Italia y a Bilbao uno de Francia.
Detalles de la detención y hallazgos
En la mochila de Bilbao los agentes descubrieron una amplia documentación y varios dispositivos vinculados a Jardun, entre los que se incluían:
- Información sobre un posible zulo, con notas manuscritas de matrículas y datos de personas pertenecientes a diferentes cuerpos policiales.
- Dispositivos encriptados que contenían listas de guardias civiles en activo.
- Planos de “situación” de antiguos escondites de la organización terrorista ETA.
- Dos teléfonos satelitales que permitían el envío de mensajes de texto encriptados sin necesidad de cobertura móvil ni conexión a internet.
Grunig, por su parte, no portaba teléfono móvil, medida que, según el auto judicial, buscaba dificultar su localización.
Uno de los documentos encontrados en el coche señala una coincidencia especialmente relevante: al preguntar a Grunig sobre su zona de origen, la detenida respondió que provenía de una zona de monte en la Sierra de Urbasa, Navarra. El propio expediente indica que esa zona “coincide con uno de los planos” hallados en la mochila de Bilbao.
La Fiscalía está comprobando si las localizaciones señaladas en los planos corresponden efectivamente a antiguos zulos de ETA y, de confirmarse, si existe alguna relación entre los conocimientos de dichos escondites y la estructura de Jardun.
El juez Antonio Piña ordenó el ingreso provisional de Bilbao y Grunig en prisión sin posibilidad de fianza, argumentando riesgos para la conservación de las pruebas. La medida se adoptó en una fase todavía inicial de las pesquisas, que podrían ampliarse para indagar sobre los objetivos de la organización y el uso que pretendían dar a la información encontrada.
Jardun Koordinora, según los autos, se integra por Jarki y Aske y se originó alrededor de 2013, aunque las autoridades tuvieron constancia de su existencia desde 2015. El juez sitúa a la agrupación dentro de los grupos surgidos después del anuncio de cese definitivo de la actividad armada de ETA en 2011.
El expediente describe a Aratz Bilbao como una figura central de Jardun, encargado de la captación de militantes, la elaboración de manuales de seguridad, directrices organizativas, ponencias políticas, gestión financiera y la organización de actos. En cuanto a Malen Grunig, la magistrada la define como militante activa que ha sido identificada en varios actos violentos atribuidos a la organización.
Entre los dispositivos intervenidos también se hallaron fotografías de entrenamientos para la comisión de actos violentos, banderas de ETA y el contenido íntegro del teléfono de un agente de la Policía Nacional.
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