La huella territorial de la dana Adam: 67 km2 inundados en la Albufera valenciana y cauces fluviales
Imágenes de satélite permiten delinear la huella territorial de la DANA AM en la zona sur de la provincia de Valencia y norte de Alicante, mostrando una superficie de aproximadamente 67 km² inundada tras el fenómeno, concentrada mayormente alrededor de la Albufera, los embalses y los cauces de los ríos.

Delimitación de la zona inundada mediante Sentinel‑2
La Unitat de Canvi Global (UCG) de la Universitat de València (UV), bajo la dirección del catedrático de Física de la Tierra José Antonio Sobrino y con la colaboración del investigador Yves Julien, ha utilizado imágenes del sensor multiespectral MSI de la misión Sentinel‑2, operada por la Agencia Espacial Europea (ESA), para cartografiar las áreas afectadas entre las comarcas de La Safor y la Marina Alta. El estudio compara escenas capturadas el 8 de septiembre y el 21 de octubre, lo que permite identificar los cambios provocados por las intensas lluvias y las subsecuentes inundaciones, según informa la agencia de noticias EFE.
Para distinguir las áreas con presencia de agua, el equipo calculó el Índice de Diferencia Normalizada del Agua (NDWI) en ambas fechas. La comparación de los índices reveló los píxeles donde la señal asociada al agua aumentó, generando la primera cartografía de las zonas potencialmente afectadas.
Resultados principales

- Se detectaron aproximadamente 67 km² de superficie inundada, principalmente en torno a la Albufera, los embalses y los cauces fluviales.
- Unos 22 km² de arrozales de la Albufera ya estaban inundados antes del 16 de octubre, por lo que es necesario descontar esa superficie al valorar la contribución de la DANA.
- El estudio facilita la identificación de cambios en la distribución del agua, diferenciando entre el agua aportada por la precipitación reciente y la que ya estaba presente, como en los cultivos de arroz.
Según explica el profesor Sobrino, la principal aportación del trabajo es ofrecer una visión espacial preliminar de las áreas con presencia de agua tras el episodio, lo que permite focalizar de forma más eficaz las inspecciones de campo y la evaluación posterior de los daños.
Aplicaciones prácticas
La cartografía resultante puede servir de apoyo a las administraciones para orientar sus inspecciones en terreno y planificar la evaluación de las zonas afectadas. No obstante, el equipo advierte que se trata de un análisis preliminar que deberá complementarse con información de origen terrestre y otras fuentes de datos para obtener una valoración definitiva.
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