Las tres razones de Marruecos para haber impulsado la crisis en Ceuta: "Ha aprendido que cuando quiere algo de España, le basta con apretar y esperar"

Durante el jueves y el viernes, decenas de miles de personas intentaron cruzar la frontera marítima de Ceuta desde Marruecos a través del espigón de Tarajal. Las autoridades españolas confirmaron 67 fallecidos, mientras que la Asociación Marroquí de Derechos Humanos estima que la cifra ronda los 130, aunque aún no dispone de datos oficiales que respalden esa cifra.

Un total de veintidós países de la Unión Europea firmaron una carta en la que vinculan la reciente oleada migratoria en Ceuta con las políticas del Gobierno español. Desde Madrid, el gobierno calificó la iniciativa como un gesto “insolidario” y solicitó la convocatoria de una reunión de los ministros del Interior de los países firmantes.

Contexto y cifras de la crisis

Esta no es la primera vez que Ceuta vive una oleada migratoria de gran magnitud. En mayo de 2021, el gobierno marroquí permitió la llegada de aproximadamente 8.000 personas procedentes de Marruecos y otros países africanos en apenas dos días, una medida interpretada como represalia por la decisión española de permitir que un líder saharaui recibiera tratamiento médico en un hospital español.

Expertos en seguridad describen este tipo de situaciones como una “amenaza híbrida” o “zona gris”, donde se emplean maniobras agresivas –como la instrumentalización de la migración– que buscan desestabilizar al adversario sin que quede clara la autoría, similar a los ciberataques.

Según los analistas, Marruecos utiliza la migración como herramienta geopolítica para ejercer presión sobre España. La reciente decisión del Tribunal Supremo español, que limitaría la devolución de migrantes solo a quienes lleguen por tierra y no por mar, podría haber sido anticipada por Marruecos como una forma de probar ese criterio y generar tensión.

Puntos Clave
  • Decenas de miles de personas intentaron cruzar la frontera marítima de Ceuta, con 67 fallecidos confirmados y estimaciones que llegan a 130 muertos
  • 22 países de la UE firmaron una carta que vincula la oleada migratoria con las políticas españolas, mientras Madrid la califica de “insolidaria” y solicita una reunión de ministros

El contexto internacional también parece haber influido. Tras la final del Mundial el 19 de julio, el presidente del Gobierno español tomó un vuelo de Nueva York a Argelia, un movimiento que, según los expertos, buscaba “normalizar” las relaciones con el vecino del sur, algo que Rabat percibe como una amenaza, dado que Argelia es su principal rival en el Magreb.

El 30 de julio, el rey de Marruecos estuvo presente en Tetuán y Castillejos, localidades cercanas a Ceuta, coincidiendo con la conmemoración de su ascenso al trono. Algunos analistas sugieren que la atención de la seguridad local se centró en la visita real, lo que pudo haber facilitado la masiva partida migratoria hacia Ceuta.

En el plano geopolítico, se menciona la posible influencia de Estados Unidos e Israel, que podrían respaldar indirectamente a Marruecos como respuesta a las posturas españolas en temas como el gasto en defensa dentro de la OTAN, la guerra en Irán o el apoyo a Palestina.

España mantiene un “colchón de intereses” con Marruecos basado en el comercio, la inversión y la cooperación en el control de fronteras. No obstante, los analistas advierten que este vínculo se vuelve cada vez más desigual, pues Marruecos parece haber aprendido que ejercer presión migratoria le permite obtener concesiones con un bajo costo.

Ante esta situación, algunos sectores proponen una postura más firme de Madrid, aunque advierten sobre los posibles costes políticos y económicos. En el debate europeo, países como Francia y la propuesta italiana de excluir a España del espacio Schengen —aunque legalmente difícil— reflejan la tensión que la crisis de Ceuta ha generado en la unión.

La coyuntura también adquiere relevancia en el marco del Mundial 2030. España, Portugal y Marruecos colaborarán estrechamente para la organización del torneo, y la visita del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al rey de Marruecos subraya la dimensión simbólica de la relación bilateral en este contexto deportivo.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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