Los 48 días en los que Ormuz fue el arma más mortifera del mundo
Tras 48 días de tensión tras el primer misil lanzado por EE. UU. e Israel contra Irán, la situación en el Golfo Pérsico y en los mercados energéticos sigue lejos de la normalidad. El anuncio del gobierno iraní de reabrir sin condiciones el estrecho de Ormuz ha aliviado momentáneamente la presión sobre los precios, pero la incertidumbre persiste y los efectos económicos se hacen sentir en todo el planeta.

Impacto en los mercados energéticos
El cierre parcial del estrecho de Ormuz, que canaliza alrededor del 20 % del crudo mundial, provocó una reacción inmediata en los mercados. El precio del Brent alcanzó los 118 USD por barril, frente a los 77 USD previos al conflicto, mientras que el gas natural vio duplicarse su cotización, de 31 € a casi 62 € por unidad. En pocos días, los precios del petróleo y del gas se dispararon, generando temores de una crisis prolongada.
Las compañías navieras y de seguros respondieron suspendiendo o revisando sus coberturas para rutas que atraviesan Ormuz, y la interrupción del flujo petrolífero afectó también a infraestructuras de otros países productores de la región, cuyas reparaciones podrían demorar años.
Ante la escasez, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) aprobó el mayor desbloqueo de reservas estratégicas de la historia, liberando 400 millones de barriles a nivel global. España, por su parte, utilizó 11,5 millones de barriles de sus reservas estratégicas, equivalentes a 12 días de consumo nacional.
En el plano interno, el Gobierno español aprobó un paquete de medidas para mitigar el impacto en los precios: la reducción del IVA del carburante del 21 % al 10 % y la suspensión temporal del impuesto especial mínimo sobre hidrocarburos. Aún así, el precio del diésel supera al de la gasolina en numerosas gasolineras, y ambos rondan los 2 € por litro.
Los gobiernos europeos han comenzado a recomendar acciones de ahorro energético, entre ellas el fomento del teletrabajo, la limitación del uso del vehículo privado y la reducción de los límites de velocidad. En Italia, la escasez de queroseno ha obligado a restringir algunos vuelos.
El viernes por la tarde los mercados registraron una ligera recuperación: el Brent descendió a 86 USD tras el anuncio iraní, aunque volvió a subir a cerca de 91 USD al cierre del día, reflejando la fragilidad del alivio conseguido. Las negociaciones previstas para el fin de semana y la continuidad del alto el fuego entre Israel y el Líbano serán determinantes para estabilizar la economía.
En la actualidad, el petróleo está aproximadamente un 16 % más caro y el gas un 20 % más alto que antes del conflicto, lo que indica que la normalidad aún está lejos de restablecerse.
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