Los hogares recuperan renta pero no su riqueza neta previa a la crisis financiera
Según la última Encuesta Financiera de las Familias, publicada este jueves por el Banco de España, la renta mediana de los hogares españoles alcanzó en 2023 su nivel más alto desde el inicio de la serie histórica en 2002, superando por primera vez los registros de 2001. Este avance se produce en un contexto de creación de empleo, aunque la riqueza neta de las familias sigue sin haber recuperado los niveles previos a la crisis financiera de 2008.

El informe del supervisor bancario muestra que la renta anual media de los hogares se situó en 46.300 €, mientras que la renta mediana —el punto que divide a la población en dos partes iguales— llegó a los 36.100 €, lo que supone incrementos del 4,6 % y del 7,8 % respectivamente respecto al año anterior. Estos datos confirman una recuperación sólida después del estancamiento registrado entre 2019 y 2021, a causa de la pandemia, y a pesar de un entorno internacional complicado marcado por la reactivación de la inflación y el encarecimiento de la energía.
Distribución del ingreso y la riqueza
El mayor impulso de los ingresos se concentró en la parte inferior de la distribución. En el 20 % de los hogares con menores recursos, la renta mediana aumentó un 14,6 %, mientras que en la decila superior se registró una ligera caída del 1,4 %, indicando una tendencia de crecimiento más inclusiva.
En cuanto a la riqueza neta, la mediana familiar en 2024 fue de 160.800 €, con un crecimiento del 6 % desde finales de 2022. No obstante, el Banco de España advierte que, a diferencia de la renta, la riqueza neta aún no ha alcanzado los niveles anteriores a la crisis de 2008, lo que refleja que los activos acumulados por las familias siguen arrastrando las secuelas del estallido de la burbuja inmobiliaria.
- 10 % de los hogares más ricos poseen el 52,9 % del patrimonio total, ligeramente por debajo del 53,6 % de 2022 y del máximo de 54,3 % alcanzado en 2020.
- 1 % de los hogares concentra el 21,6 % de la riqueza, cifra estable en los últimos dos años.
- Los propietarios de vivienda vieron crecer su riqueza neta mediana un 8,4 %, mientras que los no propietarios experimentaron un aumento del 18,3 %, aunque partiendo de niveles mucho más bajos.
El desendeudamiento ha sido clave en la mejora de los hogares con menos recursos. En 2024, el 54 % de los hogares mantenía alguna deuda, con un importe mediano pendiente de 29.900 €. La principal obligación financiera sigue siendo la adquisición de la vivienda principal, que representa el 64,6 % del total de la deuda familiar. Sin embargo, la relación deuda‑activos descendió al 8,1 %, indicando una posición financiera global ligeramente más saludable para la mayoría de las familias.
Los incrementos de renta fueron especialmente pronunciados en los extremos de la pirámide poblacional: los hogares encabezados por menores de 35 años experimentaron un aumento del 6,2 % en la renta mediana, y los encabezados por mayores de 74 años, un 10,7 %. En el plano laboral, los hogares con cabeza de familia inactiva o en paro registraron el mayor crecimiento, con un 17,3 %, seguidos por los jubilados con un 11,2 %, superando con claridad el ritmo de los asalariados y autónomos.
Mira tambien:


Deja una respuesta