Repsol acuerda con el Gobierno de Venezuela retomar y normalizar su producción de petróleo en el país
Repsol ha alcanzado un nuevo acuerdo con el Gobierno de Venezuela y la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) para ampliar su participación en la planta de Petroquiriquire, cuyo capital está dividido en un 40 % para la compañía española y un 60 % para la estatal venezolana.

El convenio, anunciado hoy por el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, establece que la compañía retomará el control operativo de la unidad y podrá incrementar su producción de crudo. Además, se refuerzan los mecanismos de pago y se consolida el marco de operaciones conforme al acuerdo marco firmado en 2023.
Principales novedades del acuerdo
• El acuerdo, originalmente firmado en 2020, fue modificado en 2024 para ampliar la duración de las concesiones y permitir la incorporación de los campos de Tomoporo y La Ceiba.
• Se prevé la posibilidad de ampliar la producción de Petroquiriquire en un 50 % en el próximo año, con la meta de triplicar la cifra en tres años, siempre que se mantengan las condiciones de mercado y los ingresos necesarios.
• El pacto se enmarca dentro de los esfuerzos por restablecer las relaciones con Venezuela tras el cambio de gobierno, que incluyó la liberación del presidente Nicolás Maduro y la posterior autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU. para que Repsol y sus filiales operen en el sector petrolero y gasífero del país.
Actualmente Venezuela produce alrededor de 45 000 barriles de crudo al día, y Petroquiriquire es la planta de mayor actividad del país. Repsol, que ya había cerrado un acuerdo con la italiana Eni para garantizar la sostenibilidad de la producción de gas natural en la planta de Cardón IV (participación del 50 % para cada compañía), busca reforzar la estabilidad de sus operaciones a largo plazo.
En los últimos años, la relación de Repsol con Venezuela se ha visto complicada por la acumulación de deudas. La compañía declaró una exposición patrimonial de 330 millones de euros en su balance, aunque el endeudamiento bruto se estima en cerca de 2.400 millones de euros, en su mayor parte derivado de pagos pendientes por parte de PDVSA por gas entregado y por inversiones realizadas en infraestructura petrolera.
El modelo de “oil‑for‑debt” (petróleo por deuda) había sido la principal vía de compensación, pero se vio interrumpido tras la revocación de autorizaciones por la administración Trump. Con la reciente autorización de la OFAC, se reactivan los flujos de pago y se reanudan los envíos de crudo.
Este año llegaron los primeros buques con crudo venezolano a la filial de Repsol en Bilbao. El buque “Folegrandos” descargó cerca de un millón de barriles en el puerto, marcando el primer cargamento desde la reanudación de las relaciones tras la detención del presidente Maduro a principios de año.
Los usuarios que deseen comentar la noticia pueden registrarse de forma gratuita en El Independiente, lo que les permitirá participar en la sección de comentarios y recibir el boletín diario por correo electrónico.
Mira tambien:


Deja una respuesta