Sánchez eleva el pulso con Israel y propondrá a la UE romper el Acuerdo de Asociación
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que España presentará este martes una propuesta ante la Unión Europea para romper el Acuerdo de Asociación con Israel, como parte de una presión política creciente sobre el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu por su actuación en Oriente Medio.

El anuncio se realizó durante el acto inaugural de la campaña electoral de la comunidad autónoma de Andalucía, celebrado el pasado domingo en Gibraleón (Huelva). Sánchez compartió escenario con la líder del PSOE andaluz y exvicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y aprovechó la ocasión para explicar los motivos de la iniciativa.
Motivaciones y objetivos
Según ha declarado el presidente, la medida no responde a una postura ideológica ni a un sentimiento anti‑israelí, sino a la defensa de los valores y principios comunitarios. “Lo vamos a hacer no porque tengamos nada contra el pueblo de Israel, al contrario, somos un pueblo amigo. Pero no estamos de acuerdo con las acciones que está llevando a cabo su Gobierno”, enfatizó durante su intervención.
Sánchez subrayó que la ruptura del acuerdo no es una cuestión de “izquierda o derecha”, sino de coherencia con los valores fundacionales de la Unión Europea. Considera que la decisión sería un paso significativo en las relaciones entre Bruselas y Tel Aviv, en un momento de creciente tensión internacional.
El presidente también pidió “parar los pies a Netanyahu”, recordando que el conflicto está provocando miles de víctimas, desplazamientos masivos y pérdidas económicas de miles de millones de euros.
La propuesta española se enmarca dentro de una presión social que se ha intensificado en Europa. El pasado 14 de abril, una iniciativa ciudadana europea superó el umbral del millón de firmas, procedentes de al menos siete Estados miembros, necesario para solicitar formalmente a la Comisión Europea la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel.
Una vez verificadas las firmas, la Comisión europea estará obligada a pronunciarse en un plazo máximo de seis meses y a detallar las medidas que considerará en respuesta a la petición ciudadana. Aunque el mecanismo no es vinculante, incrementa la presión política sobre las instituciones europeas y abre un nuevo frente en el debate sobre la relación con Israel.
Con esta iniciativa, España busca reunir el respaldo de los demás Estados miembros de la UE para una medida que considera transversal y alineada con los principios de derecho internacional y derechos humanos.
Mira tambien:


Deja una respuesta